Cada persona lleva las penas de manera diferente
25 jul 2024 . Actualizado a las 05:00 h.Cada persona lleva las penas de manera diferente: hay quien no para de llorar por las esquinas por simples chorradas; y otras que viven situaciones dramáticas y lucen una sonrisa de oreja a oreja, aunque por dentro estén muriéndose de tristeza. El dolor es imposible de medir o de predecir cuando va a llegar, porque la vida está llena de zarpazos que vienen y van; y uno nunca está libre de que todo lo que hace un segundo era blanco, pase ahora a ser negro.
La tragedia ha vuelto a golpearnos de la peor forma: un naufragio. Por las venas de los habitantes de Barbanza corre agua salada y la comarca está repleta de cicatrices de los múltiples accidentes en los que el mar ha abierto sus garras para quedarse con algún marinero e impedir que pudiera regresar a su casa.
Todo esto viene a cuento de la polémica que ha surgido sobre si, a raíz de este accidente marítimo, había que cancelar o no la fiesta de la Dorna. Para un cierto sector de la población parece que no estaba muy bien visto que unos siguiesen divirtiéndose mientras otros estaban llorando por las pérdidas.
Como pasa todo, hay opiniones enfrentadas y, por mucho que lo pueda sentir toda la ciudadanía, cada uno lleva la pena de una forma u otra, y no por quedarse en casa y cancelar todos los actos el dolor va a desaparecer. Los familiares, amigos y conocidos de los marineros desaparecidos están sufriendo un calvario y no hace falta ser muy listo para comprenderlo.
Lamentablemente, esta no es la primera vez, ni será la última, que una desgracia azote Barbanza porque la vida sigue adelante y seguirá sumando nuevas pérdidas.