Un camarero y un policía local de Carballo fuera de servicio salvan a un hombre de morir atragantado en un bar de Carnota
CARNOTA

El hombre comenzó a ponerse morado y tuvieron que reanimarlo y llevarlo en helicóptero a Santiago
30 jun 2025 . Actualizado a las 17:24 h.Había aprovechado la jornada festiva del domingo para acercarse a un bar de Lira, el Xouba, en el concello coruñés de Carnota, para tomar algo, cuando tuvo la mala suerte de atragantarse mientras estaba comiendo la tapa que le habían servido con la consumición. El hombre, de avanzada edad, no era capaz de expulsar el alimento que se le había quedado atrancado en la garganta y comenzó a ponerse morado y a solicitar ayuda.
Rápidamente empezaron a ayudarlo al mismo tiempo que se alertó al servicio de emergencias del 112, que envió al establecimiento hostelero, situada al pie de la carretera comarcal AC-550, una ambulancia del 061, y también se movilizó un helicóptero con base en Santiago. Al parecer, una persona que había en el bar se puso a hacerle la reanimación hasta que llegaron los sanitarios y lograron estabilizarlo para subirlo al helicóptero y llevarlo a Clínico, donde ingresó en estado muy grave.
El hombre es vecino de Carnota aunque había pasado toda su vida en Estados Unidos trabajando. Cuando le llegó la edad de jubilarse decidió regresar a su pueblo natal, donde es una persona bastante conocida.
El cliente finalmente logró salvar la vida gracias, según los testigos, a la rápida actuación de un camarero de local y a un policía local de Carballo que se encontraba fuera de servicio y que había acudido al establecimiento a comer con su familia. Sobre la una y media de la tarde, este funcionario, Roberto Rajoy Otero, natural de Camariñas, acudió al local donde tenía mesa reservada. Pero algo no iba bien. Varias personas habían desplegado varios manteles de color blanco en las inmediaciones del polideportivo para señalizar el aterrizaje del helicóptero medicalizado con base en Santiago. Al acceder al establecimiento observó a un camarero que estaba tratando de hacer la maniobra de Heimlich, pero no estaba dando resultado. Ya en el aseo del local, el trabajador quitó la dentadura postiza del cliente y le metió varios dedos en la boca, logrando retirarle el trozo de carne que lo asfixiaba. El cliente seguía con los ojos en blanco. No respiraba, no tenía pulso y su rostro y su lengua tenían ya un color morado. El policía le realizó a la desesperada la respiración cardiopulmonar (RCP) y consiguió que el hombre, que se moría, recuperara la respiración. Posteriormente fue estabilizado, ya algo consciente, hasta la llegada de los sanitarios, que lo trasladaron en estado grave hasta un centro hospitalario. El agente de la Policía Local de Carballo no quiso hacer declaraciones a La Voz sobre lo ocurrido, y solo se limitó a decir que hizo su trabajo.