La campaña marisquera de Noia naufraga con una caída de ingresos de 10 millones

Jose Manuel Jamardo Castro
j. m. jamardo RIBEIRA / LA VOZ

NOIA

MARCOS CREO

Se cogieron 673 toneladas de berberecho, 1.300 menos que en el ejercicio anterior

06 ene 2021 . Actualizado a las 11:44 h.

Los malos augurios se cumplieron. Los mariscadores de Noia eran conscientes de que la campaña iba a ser mala, pues las capturas habían descendido de forma considerable con respecto a años anteriores y los precios tampoco estaban siendo los deseados por el colectivo. El primer tramo de la temporada finalizó el miércoles y los resultados son desalentadores. Según refleja el portal Pesca de Galicia, de la Consellería do Mar, desde que comenzó la actividad en aguas de la ría de Muros-Noia se extrajeron algo más de mil toneladas de bivalvo, entre berberecho y almeja. El año pasado por estas mismas fechas, la cifra llegó hasta las 2.500, dos mil solo de berberecho. El movimiento económico ha descendido en diez millones.

El molusco que es el principal sustento de la economía de la comarca y producto estrella de la ría ha caído de forma espectacular. La cofradía reconoció en el arranque de la temporada que había mucha cría, pero que no daba la talla e incluso cerró el banco natural de A Misela para preservarla.

Jarro de agua fría

El descenso en las capturas de berberecho ha sido drástico. Desde el comienzo de la temporada, el 14 de septiembre, y hasta el pasado día 30 se extrajeron de las concesiones 673 toneladas. Se trata de una cifra muy inferior a la del primer tramo de la campaña pasada, en el que se subastaron más de 2.000 toneladas. Esto supone un jarro de agua fría para los 1.500 productores que se dedican a esta actividad.

La facturación también sufrió un importante retroceso, que repercute directamente en los bolsillos de los profesionales. Desde la apertura de la campaña, las ventas supusieron un movimiento económico de 8,3 millones, cuando el año pasado había sido de 18,8 millones.

Los productores son conscientes de que la situación no está siendo lo buena que esperaban. Sin embargo, buscan el lado positivo: «Polo menos, estamos a sacar un xornal», explicaba el productor Miguel Bordeaun. Reconoció que la campaña está siendo diferente: «Dentro do malo, non podemos queixarnos moito. A pandemia está a provocar unha auténtica tolemia, xa que o marisco ten menos saída coas cidades e a hostalería pechadas».

La escasez de bivalvo fue uno de los principales inconvenientes a los que se tuvieron que enfrentar: «Houbo que baixar os topes en varias ocasións para evitar que se saturase o mercado e, ao mesmo tempo, aguantar o prezo. Outro problema é que apenas hai berberecho grande».

A pesar de las dificultades, Miguel Bordeaun destacó que en los últimos días tuvieron una pequeña alegría porque hubo especies que batieron el récord en sus cotizaciones, incluido el berberecho. El más caro llegó a pagarse a 25,5 euros el kilo.

Importante diferencia

El mariscador de a flote Guillermo Agra Lojo destacó que la actual campaña es muy pobre: «Hai pouco marisco e os prezos non son nada bos, coa excepción de finais de decembro que subiron bastante pola demanda das festas do Nadal».

También se refirió a que el colectivo estuvo parado durante varias jornadas por la toxina. La marea roja forzó el cierre de las concesiones hasta en cuatro ocasiones. Donde más lo nota el colectivo, según el profesional, es en el bolsillo: «Non chegamos nin por asomo ás cantidades do ano pasado. A diferenza é abismal. Esta tempada levo feitos uns 12.000 euros menos que na pasada».

Agra Lojo es consciente de que la pandemia está haciendo estragos y lo están notando los productores. El profesional prefiere ver el lado positivo: «Polo menos estamos a traballar para pagar facturas e comer. Non está sendo unha campaña para aforrar».