



















Las fiestas arrancaron con magia y un espectáculo del grupo Elas de Ambar
01 ago 2024 . Actualizado a las 01:05 h.«Boas chavales», el saludo que el influencer y asesor de imagen Víctor Oujo ha convertido en viral sonó ayer desde el balcón de la Sala Museo Municipal, escenario este año del pistoletazo de salida de las Festas do Verán de Ribeira al encontrarse la casa consistorial en obras. Vecino de Aguiño y percebeiro hasta hace muy poco, el pregonero apareció vestido con ropa de aguas. Rendía tributo así a sus raíces que «como as de todos os que somos fillos desta gran cidade chamada Ribeira están no mar».
En unas fiestas que comienzan con la herida abierta del naufragio del Argos Georgia, con un vecino, Juan García Rey, todavía desaparecido, el influencer recordó a quienes han perdido la vida en el mar, así como a los que están trabajando fuera y no pueden disfrutar de las celebraciones: «Entre eles, moitos amigos e familiares». Consciente de que entre su público había muchos visitantes que pasan estas jornadas en la ciudad, Víctor Oujo aseguró que «moita xente non se pode facer unha idea do valente que hai que ser para enfrontarse á bravura do mar».
Víctor Oujo enlazó su pasado percebeiro con su presente como asesor de moda, sorprendiendo al público con un cambio estilístico en mitad del pregón. Las ropas de aguas fueron reemplazadas por un traje camel con complementos en color marrón que, dijo, pertenece a la marca Klout de Lolita Moda, que se lo regaló. Una de las señas de identidad del asesor de imagen es el sombrero, que no faltó.
Durante su intervención no dudó en ensalzar las múltiples virtudes del municipio, asegurando que «Ribeira é unha gran familia e a xente sente orgullo vendo como os seus triunfan e loitan por facerse un oco nesta sociedade».
El pregón supuso el arranque oficial de unos festejos que dinamizaron las calles de la ciudad desde la mañana. Además de las bombas de palenque y las clásicas dianas y alboradas, a las 12.00 horas tuvo lugar un espectáculo infantil a cargo del mago Charlangas, que en la Porta do Sol escenificó un montaje titulado Atemporal.

Ejercicio escénico
Un par de horas más tarde tomaba el relevo el grupo Elas de la asociación Ambar, que bajo la dirección de la coreógrafa Paula Quintas realizó un ejercicio escénico bajo el nombre de Ping pong. Numeroso público convirtió en tribuna las escaleras de acceso al atrio de la iglesia para contemplar una puesta en escena que, dijo a su conclusión Paula Quintas, «require de equilibrio e concentración».
En cuanto las integrantes de Elas hicieron el saludo final, la presidenta de Ambar, Milagros Rey, accedió al improvisado escenario en el que se había convertido la plaza para expresar su reconocimiento al grupo y a la profesional que hizo el montaje.
Los aplausos llenaron la Porta do Son, donde también se encontraba la edila de Cultura, Antía Alberte, quien expresó su convicción de que «é necesario traer a diversidade ás rúas». Señaló que este es uno de los objetivos del ejecutivo y felicitó al grupo por su trabajo.