Un techo contra la violencia

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Pais Católicos recoge el reto de la creación de una casa de acogida para mujeres maltratadas en Carballo Hace tres años, de la Semana da Familia salió un tímido compromiso sobre la creación de un hogar para la tercera edad. El proyecto, promovido por la organización Edad Dorada-Mensajeros de la Paz, tuvo algún que otro contratiempo, pero salió adelante. Tres años después, la «semana» de la Asociación de Pais Católicos ha sido inaugurada con otro objetivo no menos ambicioso: la puesta en marcha de un centro de acogida para mujeres maltratadas en Carballo. Y es que la comarca destaca por el número de denuncias.

08 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La presencia de miembros del Equipo de Mujer-Menor (Emume) de la Guardia Civil despertó la conciencia del público de la Semana da Familia. Para buena parte de los presentes fue una sorpresa descubrir que la Costa da Morte destaca en la provincia por el número de denuncias por malos tratos o que en ninguno de los dieciséis municipios de la zona existe una casa de acogida o un centro específico para la mujer. Pero Begoña Rodríguez, que forma parte del Emume desde su creación en 1995, desveló muchos otros datos sorprendentes durante su intervención en la jornada inaugural de la Semana da Familia, a la que asistieron medio centenar de personas. El párroco carballés, José García Gondar, fue el que lanzó la propuesta de creación de una casa de acogida en Carballo, después de preguntar si podría gestionarla una entidad como Cáritas o como la propia Asociación de Pais Católicos. El representante de la entidad en la mesa presidencial, Víctor Nieto, recogió el reto y el compromiso de «ver lo que se puede hacer». El respaldo de la parroquia podría ser determinante para la consecución del objetivo, que desde hace años se plantea como una necesidad en todos los foros relacionados con la población femenina y por parte de las asociaciones de mujeres, cada vez más numerosas, de la Costa da Morte. La carencia de un lugar al que pueda acudir la víctima de una agresión después de presentar la correspondiente denuncia dificulta el trabajo de las fuerzas de seguridad, según reconoció Begoña Rodríguez, quien, por el contrario, apuntó que en municipios como Arteixo o Culleredo «hay de todo». La necesidad radica en que la mujer se ve obligada a desplazarse a otro punto de Galicia e incluso de España, con el consiguiente trastorno si hay hijos de por medio y por la lejanía de familiares y amigos.