Con los ojos del corazón

R. D. Seoane A CORUÑA

CARBALLO

EDUARDO

Reportaje | José Miguel Vila retrata en «Con otra mirada» la vida de 50 ciegos

22 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?no de sus entrevistados le dijo: «La vista está hecha sólo para contemplar, no para crear». Era escultor. Como él, sus otros 49 personajes han modelado sus vidas en las oscuridad. José Miguel Vila, director técnico de Comunicación e Imagen de la ONCE, ha reunido sus historias -reales- en Con otra mirada , un libro de conversaciones «intenso y sobre todo sincero», dijo ayer en la delegación del Cantón. Encontrar a quienes no se han perdido en la vida a pesar de la ceguera no le resultó difícil. «Son 50 como podrían ser 500 o 5.000», recalcó el autor. Y retratar a los que no se deslumbran porque son ellos quienes deslumbran «no es un ejercicio literario, sino periodístico», apuntó. Un navegante que ha viajado de Mallorca a la Antártida, un apicultor que vende el cupón, políticos, empresarios, una maestra madre, una actriz, médicos... y un deportista aventurero al que una granada lo dejó sin vista, sin un brazo y con medio oído. «Pero vuelo», le contó. Todos son ciegos y todos son la imagen de la heroicidad cotidiana. «Siempre antepongo el nombre al adjetivo: somos ciegos, pero somos personas», explicó Vila. Él mismo perdió la vista al poco tiempo de iniciarse en el periodismo. Concentrar en 325 páginas -unas cuantas horas en la versión sonora del libro- dos años de trabajo y medio centenar de historias es, explicó, «un tributo a los ciegos que han sido y nos han precedido y a la ONCE». Sin la Organización Nacional de Ciegos, sus personajes y él mismo seguirían siendo quienes son, «pero seguramente con mucha más dificultad -reflexionó- y no con tanta eficacia». Para hacerse una idea de qué lente se precisa para ver el valor de sus testimonios, Vila recordó el sobresfuerzo que a diario realizan cuando quieren «hacer cosas aparentemente nimias -indicó-, como venir desde el hotel hasta aquí». Y para aclarar el palo del que está hecho la superación, aludió a dichos conocidos: «Hay gentes que van al bar y lo dicen como si hubieran estado en la guerra; hay otros que vuelven de la guerra y lo cuentan como si hubieran estado en el bar de la esquina. Todos mis personajes son de esta última raza, hombres y mujeres de una pieza», concluyó. Como denominador común, poseen la capacidad de convivir con una discapacidad que amenaza a cualquiera. Y lo hacen, además, a costa propia y con el viento de los tiempos en contra. «Hoy -lamentó- no están de moda el sacrificio, la constancia... no todo el mundo está dispuesto al esfuerzo». Para todos, para los ciegos y los videntes, para los que no ven aún con ojos, para los que miran y los que no dejan caer ni la vista, para los que cierran los párpados y abren el corazón... Vila recoge el ejemplo de optimismo de cincuenta miradas sobre vidas soñadas. Y cumplidas.