Cabana, Ponteceso y Malpica ajustan sus tarifas de basura a Sogama

La Voz LA VOZ | CARBALLO

CARBALLO

M. V.

Las facturas por la recogida de residuos aumentarán, en algunos casos, más de un 300% El nuevo servicio diario costará a los vecinos unos 60 euros anuales, de media

01 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

Los Concellos de Malpica, Cabana y Ponteceso dieron el lunes por la noche un paso más para la puesta en marcha de la planta de transferencia de residuos situada en el polígono pontecesán de A Mezquita. El sellado de los vertederos de los tres municipios es inminente y tras la firma del convenio con Sogama, que se realizará en las próximas semanas, los ayuntamientos comenzarán a trasladar su basura a las instalaciones cercedenses de la sociedad mediombiental, previo paso por la ecoplanta de Ponteceso. El nuevo servicio tendrá un coste para los ayuntamientos, y por ello las tres corporaciones municipales se reunieron, prácticamente de forma simultánea, para debatir unas nuevas ordenanzas fiscales reguladoras de las tasas de recogida de residuos vigentes en los tres municipios. Laxe En el caso del Concello de Laxe, que también utilizará la planta de transferencia, su alcalde, Antón Carracedo, explicó que la corporación se reunirá en los próximos días para aprobar las nuevas tarifas. Los nuevos precios, que en los tres casos son prácticamente iguales, supondrán un importante aumento en las facturas de los vecinos, sobre todo en Cabana, donde la tasa que abonaban los vecinos que disponían de recogida diaria se incrementará un 316%, al pasar de 14,4 a 60 euros anuales. Este fuerte aumento, según explicó el alcalde cabanés, José Muíño, se debe a que las tarifas «apenas variaron nos últimos dez anos e esta é a única forma de que sexa asumible o novo servizo». Según las nuevas tarifas, que se pondrán en marcha a partir del próximo año, los alojamientos pagarán, en función de su capacidad, entre 110 y 300 euros; los establecimientos de alimentación, entre 110 y 200 euros, y los locales de restauración, entre 115 y 200 euros anuales. La medida, finalmente, salió adelante con los votos favorables del grupo de gobierno. El PSOE se abstuvo porque aunque su portavoz, José Mato, considera que el encarecimiento «é lóxico, tendo en conta o servizo», mostró su malestar porque el Ayuntamiento no hubiese realizado un estudio «máis pormenorizado do coste que suporá ao Concello». El BNG votó en contra, como también lo hicieron los nacionalistas de Ponteceso porque, según explicó la portavoz, Enma Abella, «a pesares de que hai que darlle unha solución ao lixo, consideramos que hai outros cauces mellores». En Ponteceso, el aumento de las tarifas será algo menor, ya que los usuarios ya estaban pagando algo más que en el Ayuntamiento vecino. Así, los hogares con prestación diaria del servicio pasarán de 39,06 a 60 euros anuales, y las viviendas en las que la basura se recoge días alternos abonarán 50 euros (antes eran 27,05). Respecto a otro tipo de locales, las tarifas son muy similares a las de Cabana. En el caso de Malpica, el alcalde, Xosé Ramón Varela, explicó también durante el pleno del lunes la importancia de proceder a aprobar la ordenanza debido al próximo cierre del vertedero de San Adrián y a la inminente firma del acuerdo con Sogama. El regidor apuntó que, ante esta situación, se elaboró un estudio para determinar el coste del servicio y establecer una tarifas que permitan su prestación sin déficit. En la práctica, al igual que en Ponteceso y Cabana, esto supondrá un importante incremento, que en el caso de una vivienda que tenga servicio de recogida seis días a la semana se sitúa en el 180% al pasar de alrededor de 25 euros a algo más de 70. Para los hogares que sólo reciban la visita de los camiones dos veces por semana la tasa se sitúa en 56 euros, mientras que para los comercios (también en función de la periodicidad del servicio), los nuevos precios son de 202,38 y 229,23 euros. Críticas Estas tarifas fueron criticadas por todos los miembros de la oposición empezando por la edil nacionalista, Miriam Rodríguez, quien precisó que está en contra del modelo de gestión de Sogama y que su grupo se inclina por Nostián. Por su parte, el edil independiente, Alfredo Cañizo, pidió una moratoria en la aplicación de los nuevos precios, mientras que Indalecio Armán, concejal no adscrito, aseguró que las tasas son demasiado rígidas y lamentó que no existan más tramos para poder cobrar en función de los residuos que genera cada usuario. «Non produce a mesma cantidad de basura unha oficina que un restaurante», afirmó. La cuestión para el PP, según explica Manuel Balseiro, es saber cómo se realizó el estudio y si a la hora de prever los ingresos se ha tenido en cuenta que hay usuarios que no pagan los recibos, a lo que el regidor replicó afirmando que lo que hay que hacer no es dejarlos fuera del cálculo, sino hacerlos pagar.