ARA SOLIS | O |
26 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.VOY A permitirme el lujo de ser frívola, que a nadie perjudica ni beneficia más que a mí, así que no admitiré queja alguna y el que se sienta herido o aludida, que me odie en silencio, pero que no me dé la lata con argumentos feministas, ni reivindicaciones varias porque, repito, esta columna de hoy es una frivolidad. Nada más. Si siguen leyendo entenderán por qué les cuento todo esto. No sé si ayer se fijaron en la sección de Sociedad de La Voz de Galicia. Yo sí. No pude apartar la vista. Lo que me hipnotizó fue la fotografía en la que los bomberos de A Coruña mostraban orgullos el calendario que han elaborado con fines benéficos. En la sección Hechos y Figuras, mi compañera Alba Díaz-Pachín titulaba su crónica «Los bomberos están que arden» y recordaba al concejal Carlos González Garcés cuando pronunció aquellas famosas palabras de que los bomberos coruñeses estaban «muy bien dotados». Y vaya si lo están, no hay más que echarle un vistazo a las fotografías. Pero, y aquí lanzo la primera frivolidad, nada tienen que envidiarle a los de Parque Comarcal de Bergantiños. Porque, no nos engañemos, los nuestros son más jóvenes y lozanos, así que, por qué no, deberían animarse a realizar una iniciativa similar. Más que nada porque además de ayudar a buenas causas, nos alegrarían la vista a más de una. Y, además, estoy segura de que los calendarios se agotarían en un cerrar y abrir de ojos. Los de A Coruña tuvieron que irse a las fragas del Eume, los acantilados de Arteixo y al monte de San Pedro para encontrar escenarios para sus poses. Los nuestros, sin embargo, seguro que quedarían mucho mejor en el coto de Verdes, la playa de Razo o el faro de Fisterra. Día a día, agradecemos el servicio que prestan a la comarca, así que, desde aquí les animo a que nos den -a mí y muchas más- una nueva alegría. Y por una buena causa.