La unidad de Infecciosos ha sido diseñada con presión negativa para impedir la transmisión Una treintena de pacientes fueron trasladados ayer al último piso del bloque Oeste
02 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?na treintena de pacientes ya la conocen. Ayer mismo estrenaron la planta anticontagios del nuevo Juan Canalejo. Se trata de la nueva Unidad de Enfermedades Infecciosas, a la que ayer se mudaron los enfermos ingresados hasta el momento en la cuarta planta del viejo edificio y que, ahora, se encuentran instalados en la décimoprimera, la última del bloque Oeste. Los enfermos no sólo se sorprendieron por la amplitud y confortabilidad del nuevo inmueble, sino por la doble puerta de cada una de las diecinueve habitaciones de la unidad. «Toda la planta es de presión negativa», explicó Pedro Llinares, jefe médico del equipo, lo que significa que la atmósfera de la habitación no se mezcla con la del resto de las instalaciones, el aire de su interior no sale hacia el resto del edificio, ya que el sistema de ventilación es externo, independiente y diseñado de modo que no se produzca intercambio alguno. «En un momento de apuro, ahora que tanto se habla de la gripe aviar, contamos con un área de aislamiento como no hay otra en la provincia y casi me atrevería a decir que en Galicia», indicó el especialista. Desde el exterior, las puertas de las habitaciones son herméticas y dan paso a una zona intermedia de esterilización para el personal sanitario, que para entrar físicamente a ver al enfermo debe franquear una segunda puerta. De las 19 habitaciones existentes, diez de ellas son individuales y el resto, dobles, de modo que la capacidad de aislamiento de la nueva unidad multiplica sensiblemente la existente hasta el momento. Hasta ahora, la planta de infecciosos del cuarto piso contaba con cinco habitaciones de presión negativa. A la posibilidad de contar con áreas de aislamiento de estas características, que cubren la totalidad del ala de la nueva planta once, Llinares suma otras mejoras al cambio. «El paciente lo va a notar, sobre todo, en confortabilidad, y el personal, también». Más espacio, mayor claridad y luz y una dotación tecnológica con terminales informáticos para cada puesto, son algunas de las ventajas. Pero el jefe médico alude a un servicio mucho más sencillo y que, aunque parezca increíble, hasta ahora no existía en todas y cada una de las habitaciones: la ducha. En