Mal pintaba el partido entre el APA Xanela y el Luis Calvo benjamín de fútbol sala. El equipo carballés sólo pudo contar con cinco jugadores de inicio, dos de ellos porteros: David y Bruno. El primero se puso bajo los palos y al segundo le tocó bregar en ataque. Lo que parecía una solución de emergencia se acabó convirtiendo en todo un descubrimiento. Bruno cumplió con creces, le amargó el día al guardameta rival y aportó siete tantos en la victoria de su equipo. Ángel Esmorís, que también anotó siete goles, ha encontrado un buen complemento en la delantera. Los dos alevines de fútbol sala también vencieron sus respectivos compromisos y se mantienen firmes en la presión al Ex Alcohólicos, líder de la liga. El Ventorrillo no fue rival para el Luis Calvo A, que anotó dieciséis tantos. El Riazor le puso las cosas más difíciles al Luis Calvo B. El encuentro parecía sentenciado al descanso a favor de las Escuelas (0-4), pero la confianza pudo resultar fatídica en la segunda mitad.