Intermitentes

CARBALLO

ARA SOLIS | O |

27 mar 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

QUERIDOS profesores de autoescuela de la Costa da Morte:? Aunque supongo que enseñar a conducir no es tarea fácil y sé que ponéis todo vuestro empeño para que los jóvenes sean prudentes y responsables al volante, quiero pediros un favor: ¿Podríais insistirle a vuestros alumnos en que los intermitentes no son luces de adorno y sirven para algo? ¿Podríais explicarles que es muy difícil que los conductores que circulan tengan el poder sobrenatural de leer la mente y saber hacia dónde van a girar? (Si alguien lo tiene, que me avise, que lo llevo a charlar con Iker Jiménez). Y es que últimamente he observado que en la comarca pasan bastante de darle a la palanca de los intermitentes. ¿Que alguien quiere girar a la derecha? Pues gira y punto. ¿Que va a adelantar? Pues adelanta. Poco parece importarles que el de detrás se lleve un susto de muerte o, en el mejor de los casos, recite de memoria el santoral, jure en un idioma ininteligible y se acuerde del piloto que demuestra tener pocas luces al no señalizar sus operaciones -pocas luces en la cabeza y pocas en el coche-. Sé, queridos profesores de autoescuela, que durante vuestras clases hacéis hincapié en este tipo de cosas. Lo sé porque los chavales que van en los coches de prácticas suelen ser los más prudentes, como también lo son los que lucen la L en sus vehículos. Sin embargo, me temo que con el paso del tiempo estas cosas se olvidan. Por eso, no estaría mal que insistieseis en que darle al intermitente no cuesta nada y sirve para mucho. Sirve para que no te coman el trasero (del coche) y sirve para evitar accidentes inútiles. Sirve también para que no te pongan una multa y para que la comarca pierda la fama de pésimos conductores.