Ediles con las manos en la masa

Juan Ventura Lado*+ juanventura.lado@lavoz.es

CARBALLO

12 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

A las duras y a las maduras. Da igual lo que se ponga por delante. Ya sea una celebración gastronómica un acto deportivo o un concierto musical, ahí están nuestros políticos al pie del cañón, manteniendo bien alto el pabellón de la representación municipal. Que hay que ponerse las botas degustando el manjar de turno, pues se ponen. Que los amiguetes se van a hacer fotos a las profundidades del océano, pues con ellos. Que la parienta quiere escuchar el concierto entero, pues toca escuchar. Qué se le va a hacer, gajes del oficio.

En esta tesitura se encuentran la mayoría de los alcaldes de la comarca en estas fechas veraniegas en las que no pasa un día sin que algún sarao requiera de su presencia. Las fiestas se multiplican por todos los lados y puesto que los Administraciones están en período de letargo durante el mes de agosto, es el momento idóneo para aprovechar y disfrutar con las diversiones que ofrece la comarca. Aunque a veces, a juzgar por las caras que ponen algunos, seguro que estarían más a gusto en casa viendo el fútbol o peleándose con el perro por un sitio en el sofá que, ahí en plena plaza del pueblo, siendo el blanco de todas las miradas y sin poder pestañear sin ser observado con lupa.

Por aire, tierra y mar. Se está perfilando claramente como el rey de la primera quincena del mes de agosto. Ante la apatía de muchos de sus colegas que prefieren dedicar estas semanas a pasarlas lejos de los espacios públicos, él sigue ahí, a acto por día y siempre con la vista puesta en el siguiente. Si el pasado jueves lo vimos promocionando la lapa con camisa rosa de vestir y el viernes con polo de manga corta en plan casual, ayer nos lo encontramos completamente trajeado de negro de la cabeza a los pies. Tanto que seguramente pasó algunos sofocos cuando el sol del medio día empezó a darle de pleno. Evidentemente se trata de José Ramón Varela, alcalde de Malpica, y el traje, aunque podía ser de fina seda y corte italiano era de neopreno.

En la localidad se celebraba el Campeonato Gallego de Fotografía Digital Submarina en Apnea que traducido viene siendo algo así como hacer fotos debajo del agua sin respirar. Una especialidad en la que los mejores del país son de aquí de la comarca. El vigente campeón es el carballés Moncho Pombo y en 2003 lo fue Marcos Bermúdez, de Camariñas.

A la cita acudieron más de 30 deportistas de diversos puntos de Galicia que compitieron junto a una representación del Club Náutico de Malpica. La cosa iba en serio, porque el ganar la prueba significaba representar a nuestra comunidad en el campeonato de España que se celebrará en octubre en El Hierro. Varela quiso vivirlo en primera fila y no dudó en ponerse las aletas y tirarse al mar.

Los cerdos desde la barrera. Por su profesión, veterinario, Francisco Javier Lema, Chisco, está acostumbrado a ver a este tipo de animales en otras circunstancias diferentes a como se los encontró en la Festa do Porco Celta de Corcubión, ya que en este caso ya estaban cocinados y listos para servir. Muy al contrario de lo que muchos pudiesen pensar, el que fuera alcalde de la localidad no se encontraba dándose un homenaje a base de chorizos y panceta. Estaba del otro lado de la barra ocupándose de que no les faltase de nada a sus convecinos y a los visitantes que se acercaron al pueblo para degustar el cochino.

Enfundando en una camiseta conmemorativa de la cita, el concejal socialista, repartía raciones de oreja como el que más y apenas le quedó tiempo para poder hincarle el diente al gorrino. El dedicarse a los demás es lo que tiene, que a veces implica sacrificios.

Pasión por lo clásico. Si realmente la cara es el espejo del alma, está claro que a Antón Carracedo la música clásica no le va demasiado. El viernes acudió en compañía de la familia al concierto que el Quinteto Eclipse dio en la plaza de los Coluntarios de Laxe y, a juzgar por la expresión ensimismada que lució durante la velada, se toma la música clásica muy en serio. En cualquier caso, el regidor socialista quiso honrar a los artistas con su presencia y se mantuvo en su silla hasta el final, como tantos otros vecinos.