Ginebra es tierra de acogida para muchos vecinos de la Costa da Morte. Ginebra y tantos otros cantones, pero los de habla francesa siempre han tirado más. La lengua es la lengua, e incluso la mayor cercanía en los grandes viajes. Hubo tiempos en los que en esta hermosa ciudad, capital cantonal, albergue de naciones a veces unidas, orilla de un hermoso lago y de un chorro de agua impactante, ciudad exacta de relojes, tranquila y cadente como un tic-tac, tuvo entre sus inquilinos emigrantes de la Costa da Morte que, todos juntos, sumaban más que la población actual de algún concello de la zona. Por ejemplo, que el de Zas.
Hoy, ya no. El retorno es ahora el flujo que manda. Pero el que tuvo, retuvo. Quedan todavía muchos vecinos, sobre todo de segunda generación, pero también de primera. Y hablando de primera, sabrán que la considerada primera ciudadana (es título honorífico oficial) del cantón es Dolores Cruz Cousillas , de Corme. Dolores Bolay. Ya se ha contando muchas veces desde que logró el cargo, en noviembre, y entre ayer y hoy se cuenta más. Sobre todo, hoy, con un gran homenaje de la colectividad gallega y española que capitanea la Embajada de España, por cierto, en Berna.
La representación gallega no emigrante corre a cargo de la Mesa del Parlamento de Galicia, con su presidenta, Dolores Villarino , al frente, acompañada de Tereixa Paz , la vicepresidenta, y Pablo López, el secretario. Llegaron ayer por la tarde. Antes de partir, Villarino habló con La Voz y expresó el «orgullo» que significa que una gallega haya llegado a tan alto cargo de responsabilidad. La puso como «exemplo», e incitó a reflexionar sobre los estereotipos que acompañan a la nación helvética, sobre la dificultad de integración de los inmigrantes. Muchos, como Dolores, no solo se han integrado, sino que han escalado puestos muy difíciles e inimaginables hace dos décadas. Villarino invitó a su homóloga a visitar el Parlamento. Vamos a imaginar que, cando eso suceda, la visita a Corme y a la Costa da Morte será inexcusable. Además de las autoridades, con Dolores ya estuvieron, y seguirán hoy, representantes de colectivos que tienen mucho que ver con la comarca, como el centro gallego A Nosa Galiza (41 años, el más viejo de Europa, en su dirección hay un carballés), A Irmandade Galega (el presidente es larachés), o los de Tordoia, su grupo interpretará unas piezas, y Cerceda, cuya sede inauguró recientemente el alcalde, José García Liñares . En el homenaje oficial de esta noche intervendrán el embajador español, Fernando Riquelme , y las dos presidentas.
El protagonista de la siguiente historia es Anthony Weaver , un turoperador inglés, propietario de una empresa cuya sede está situada en un antiguo palacio del Conde de Gondomar , que fue embajador español en Inglaterra en el siglo XVII, ubicado en el barrio de Holborn, en Londres. Para curiosos, la empresa se llama Retreats Beyond Dover, ya lleva más de una década especializado en turismo religioso en los países mediterráneos. Sin embargo, quiere abrirse a nuevos horizontes. Anthony tuvo noticias del proyecto Mar de Lira, de Carnota. Un amigo empresario contactó en Fitur, en el stand de Neria, con su vicepresidenta, Mercedes Díaz , e informó al inglés. Empezará por Lira, pero cree que hay potencial en la zona para ir a más. Estos días recorre toda la comarca, o más bien sus principales puntos, de la mano de Xan García , secretario de Neria. Ayer, ambos comieron en Malpica con el alcalde, José Ramón Varela Rey , quien le informó sobre las posibilidades turísticas de su municipio. Anthony explicaba ayer que el turismo de pesca mueve a tres millones de ingleses al año. Seis empresas traen a muchos de ellos a España, pero ninguna a Galicia. Hay más posibilidades: miles de compatriotas de cierta edad venden cada año sus casas y se van al sur. Galicia tampoco es de los destinos más habituales. Durante su estancia, analizará alojamientos, guías, posibilidades de traducción, alquiler de viviendas. Después valorará y, tal vez, se arriesgará. Si la cosa sale bien, vayámonos preparando para ver a centenares de ingleses en los próximos años. Pescando, y paseando. Oh, yes.