Mucho se fía en la Costa da Morte

E. Millares redac.carballo@lavoz.es

CARBALLO

13 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

En cada lugar del mundo hay una serie de citas de esas en las que hay que estar. En Los Ángeles está la fiesta de los Oscar, por ejemplo. Con todo su glamur y su tirón. En Sevilla quien no está en la Feria de Abril, es como si no existiera. En la Costa da Morte el lugar al que hay que ir, desde hace años, es la Comida da Fía. Más allá de una cita cultural para reivindicar la tradición del lino, la comida se ha convertido en un evento en el que se encuentran amigos de todas partes y en el que no falta importantes cargos institucionales. Y la culpa de que todo eso funcione, de que cada año se llene en polideportivo de Baio, de que todo el mundo quiera estar allí, la tiene la presidenta de la Asociación de Amigos do Liño, Carmen Riveiro , que ayer presidía celebraciones.

Para quien no lo sepa, bueno es recordar que la Comida da Fía es una cita tradicional: cuando las mujeres acababan la recogida del lino y su tratamiento, se las invitaba, como pago a sus trabajos, a una gran comida. La recogida y el hilado del lino han quedado como restos del pasado más o menos testimoniales. La Comida da Fía sigue, pujante, año tras año, reivindicando, de paso una artesanía que se recupera poco a poco en la comarca.

El menú de hace cien años y el de ayer siguen siendo los mismos: migas de pan con guisantes, papas de arroz, patatas con bacalao, pan de brona, vino para regarlo todo y café con caña para alegrar la sobremesa. Este año, además, se sirvieron truchas de la piscifactoría que en la comarca tiene Isidro de la Cal.

Fue lo que comió Carmen Riveiro, claro. Y el alcalde de Zas, Manuel Muíño . Y el conselleiro de Presidencia, José Luis Méndez Romeu . Y el subdelegado del Gobierno, José Manuel Pose Mesura . Y micrófono en mano el periodista Marcial Mouzo . A la mesa se sentaron también la delegada de Vicepresidencia, Tereixa Novo; la secretaria xeral de Igualdade, Carme Adán ; la diputada Marisol Soneira; el director del hospital Virxe da Xunqueira de Cee, Francisco José Pazos Soto; el alcalde Cabana, José Muíño, y el presidente de la asociación de la Federación de Empresarios de la Costa da Morte (Fecom), Xosé Gabín , casualmente consorte de Carmen Riveiro. Dos presidentes en una misma casa, casi nada.

Son más los nombres conocidos. Alcaldes, concejales y empresarios de toda la Comarca. Y muchos otros que suenan menos pero que disfrutaron lo mismo que los de más fama. En total, unas 500 personas compartiendo mesa y mantel en el polideportivo de Baio. Pero no crean que en la Comida da Fía todo es comer. No. Hay un coprotagonista, el lino, que también tuvo un espacio bien visible. Desde media mañana se pudo ver a un buen número de fiadoras, jóvenes y mayores, demostrando sus habilidades con las ruecas y las madejas. También hubo, como ya es tradición, los correspondientes desfiles, con modelos como Jorge Mira , para demostrar que el lino es un tejido muy vivo y que tiene futuro.

Todo aderezado por la música tradicional de las cantareiras del municipio.

En resumen, una fiesta de esas por todo lo alto, en las que los camareros sudan lo suyo y los fogones, nunca mejor dicho, echan humo. También una de esas fiestas donde la sobremesa es un elemento fundamental y donde se afianzan las relaciones sociales, donde los contactos y las confidencias se pasan por encima de los platos y donde las personas estrechan lazos y se encuentran, muchas veces, por primera vez en 12 meses. La anterior, claro, en el mismo lugar.

Y es que la comida de ayer se prolongó durante buena parte de la tarde. Difícil fue convencer a tantos comensales para dejar las mesas.