Hawking ya toca la costa

Harry Dorial redac.carballo@lavoz.es

CARBALLO

24 sep 2008 . Actualizado a las 02:26 h.

A estas alturas ya sabrán que Stephen Hawking , el físico de los agujeros negros y del milagro vital por su esclerosis, anda por Galicia. No hay televisión ni periódico que no lo haya contado ya. Jorge Mira , su anfitrión, lo contaba ayer en Radio Voz Bergantiños. En la plaza del Obradoiro fue de apoteosis. Más de 40 medios, centenares de personas, despliegue de seguridad, autoridades como en las mejores recepciones institucionales. Jorge se decía impresionado, y ya es mayorcito el hombre, y algo ha andado por el mundo, para impresionarse sin más. Su visita a Santiago estuvo plagada de detalles. Quedémonos con uno solo, que además nos cae cerca. En su tramo final del Camino, allí junto a San Francisco, antes de enfilar hacia la catedral, le entró Zapatones . Es decir, Juan Carlos Lema , natural de A Ponte do Porto. Le fue con la (imagino) zapatona , émulo laico y simpático de la solemne compostela. Jorge le explicó de qué iba el asunto, falta hace. Uno de Baio, uno de A Ponte do Porto, y uno de Cambridge, con San Francisco detrás, como fondo no estaba mal.

Digo yo que a Hawking también le darán la fisterrana mañana, cuando se acerque a ver el Cabo de Fisterra. En este viaje a Galicia, uno de sus objetivos reconocidos era y fue realizar un tramo de la ruta. En Compostela ya lo hizo, y ahora le toca en la villa del Cristo. Mañana lo sabremos, o lo veremos.

Ya está cerca la elección de Miss Suiza y, como saben -lo contamos dos veces- una de las aspirantes, Fiona Fariña , es cercedense por parte de padre. De Fiona hablamos bastante. Creo que hasta hemos descrito sus medidas, lo que para una modelo (y estudiante de Medicina) es lo normal. De quien no hemos contado casi nada es de su padre. Así que ya toca. José Fariña Suárez , se llama. Tiene, aunque no se le echan, 62 años. Está claro que se conserva fino. Vive desde 1963 en Suiza, en Ginebra, que ya son años. Muchos años. Tiene un restaurante, el Bistrot du Bouef Rouge, en la calle Alfred-Vincent. Lleva con él 22 años, que también es un tiempo. Su hija Fiona tiene 20, uno más en mes y medio, así que por ahí estuvieron sus actuales proyectos de vida (antes tuvo otros).

José está encantado con sus hija (quién no con los propios) y con el proyecto en el que se ha embarcado sin dejar sus clases. Este fin de semana será la elección. Ve posibilidades muy elevadas de victoria. Viendo sus rivales, la cosa está complicada, pero nunca se sabe. En un portal de Internet en el que cada uno vota a quien quiere, a modo de índice, sigue cuarta. José cree que no es mal puesto para el sprint final. Se le nota emocionado, y explica que también lo está su familia cercedense. Empezando por su madre, abuela de la chavala, a la que viene a ver al menos dos veces por año. En Boedo-Queixas. Hay más familia en Carral, Nueva York o Dublín que también está pendiente de las votaciones. Y, naturalmente, en Haití, de donde es su esposa, Michelle . Y me consta que incluso Loly Bolay , la presidenta del Parlamento de Ginebra, está pendiente.

Internacional empieza e internacional acaba esta que es su página de ustedes. El pasado fin de semana se presentó en el rectorado de la Universidade da Coruña el boletín científico Bulletin of People-Environment studies . Entre otros informes de investigación recoge el Forest Culture and Fires (Cultura del bosque y fuegos), relativo al estudio que había patrocinado el Consello da Cultura Galega el año pasado sobre los incendios en Galicia. Allí estuvieron, en la presentación, el rector, José María Barja, y los profesores Xosé Luis Barreiro Rivas y Ricardo García Mira , profesor de Psicoloxía Social, director del grupo de investigación Persoa-Ambiente y editor del Bulletin .