Los hay con muy buena suerte

Harry Dorial redac.carballo@lavoz.es

CARBALLO

16 ene 2009 . Actualizado a las 02:43 h.

Antes que nada, tal y como está el mundo y la vida, la suerte es salud, dinero para vivir y amor bien medido. La suerte es incluso la rutina del día a día, la ausencia de sorpresas, la tranquilidad. Bueno. Más o menos

Pero, claro, la suerte también es lo que todos sabemos que es, sobre todo cuando la vinculamos al dinero, que suele ser el camino por el que mejor la queremos traer. Y ya en estas circunstancias, los golpes de la fortuna no duelen nada y te alegran el día, la semana, el año o la vida. Nuestra comarca no va mal en eso: véase el caso de la Lotería de Navidad del año pasado, o las buenas primitivas que han ido cayendo, o el Euromillones aquel de Zas, o los numerosos premios de la ONCE que en muchas ocasiones aparecen.

En la ONCE es donde nos encontramos. Y en A Braña, Erbecedo, Coristanco. En el bar O Salón, del que una vez dijimos que allí bailaban los millones. Fue en julio, cuando el local repartió 50 cupones premiados, a 35.000 euros cada uno, hacemos un total de 1.750.000 euros. Esa, más que suerte, fue una suertaza .

Sin embargo, no es ese el único premio bueno de la ONCE que se ha dado en el bar. Y antes, en el 2005, habían caído 858.000 euros en 26 cupones. Y ya nueve años antes, otra cantidad de las que alegran la vista cuando suman en la cuenta corriente. Y ya otros años antes (imposible precisar con exactitud, tal vez cinco o seis), también había tocado el cupón de los ciegos.

¿Parecen muchas veces para el mismo bar? Sí, pero es que aún hay más. Fue en Nochebuena, hace por tanto unas tres semanas. Esa noche fue buena, buena en O Salón, porque cayeron ¡dos cupones más! Lo curioso es que no estaban destinados para el local, que vende unos 50 fijos cada día, sino que llegaron a mayores, ya que siempre se excede el cupo y se adquieren muchos más.

Y esto ya empieza a tener su misterio. Seis premios, grandes y pequeños, en algo menos de veinte años. Algo que es digno de ver.

La dueña del local (lleva 59 años abierto), María del Carmen Vázquez Couto (49 años, cuatro hijos), relata los hechos con satisfacción, pero con mucha tranquilidad. Dice que ese dinero no le cambia la vida ni a ella ni al resto, porque premios hay, pero personas que juegan, también, y los euros hay que repartirlos. Y añade que tocar, toca, pero que jugar, juegan mucho. Va a ser como en Sort, donde cayeron muchos millones, pero es que era la Administración que más jugaba de España. O el caso de Santa Comba, donde también han llovido millones, pero a ver en qué pueblo invertían tantas apuestas per cápita .

Sea por lo que sea, el caso es que O Salón tiene buena vista para los cupones. Y no entremos en nada más. ¿Recuerdan el caso de la escultura de la santa de Santa Comba, en la rotonda? Pues fíjense en la imagen del calendario que aparece al lado de María: la Virxe dos Milagres de Caión. Cada uno que saque sus propias conclusiones.

Volvamos a la suerte de la salud. ¿No es extraordinaria? Y salud con edad, miel sobre hojuelas, que no sé lo que son, pero seguro que están ricas. Ahí tenemos el caso de Josefa Canto Martínez , de Corme Aldea, que hoy cumple 105 años y por ello recibirá un regalo especial de su familia y la visita del alcalde, José Luis Fondo , con un ramo de flores. Josefa es la segunda persona de mayor edad de la Costa da Morte, tras los 107 de una vecina de Fisterra, y por encima de los 104 de una de Camariñas y otra de Muxía. De 103 hay unas cuantas, y tres están en la parroquia de Rodís. Pues muchas felicidades, y que siga la suerte.

Desde tiempos remotos, la devoción (y, si se quiere, la rogatoria de la suerte) lleva a San Paio de Entrecruces, cerca de la famosa cascada (y cerca de Erbecedo, de paso) a centenares de fieles. Ayer lo hicieron de nuevo. Procesión, con el párroco Jorge Iglesias , y fiesta musical. Y seguramente alguno bajaría de paso a la famosa fuente, o pasearía por el entorno de la capilla, que tiene un retablo de libro (de hecho, aparece en la portada de uno), o se preguntaría por los orígenes de San Paio Xaneiro, que algunos le ha dado mucho que hablar.

Dicen que es un santo abogoso para casi todo. Menuda suerte, entonces.