A Coruña se rinde al sabor local

Pablo Portabales redac.coruna@lavoz.es

CARBALLO

21 jun 2009 . Actualizado a las 02:09 h.

Tienen en común el rápido éxito de sus restaurantes, A Mundiña, Artabria, Comarea, y La Dehesa, y su origen. Todos nacieron en distintas localidades de la Costa da Morte y en apenas un lustro lograron convertirse en referencias hosteleras. «Había que vir onde hai cartos. Alí non hai empresas, a xente marcha a traballar fóra...», reflexiona Jesús Quintáns Fernández , propietario junto a su socio, Manuel Alvite Pardiñas , del Comarea de Matogrande, que abrió sus puertas hace 5 años. Jesús nació en Santa Comba, pero donde más vivió fue en A Ponte do Porto, al igual que Manuel. Precisamente en este local, que ya tuvieron que ampliar desde que inauguraron, quedé con este grupo de profesionales de la Costa da Morte que triunfan en A Coruña. Antes de ir al barco que adorna la avenida de Alfonso Molina, y en el que de vez en cuando se empotra un coche, nos tomamos un café de pota. «A la gente le gustaN las cosas de siempre», afirma uno de ellos. «El éxito está en los pequeños detalles», dice otro. Óscar y Juan Mato Bermúdez son, a pesar de su juventud, los que llevan más tiempo instalados en A Coruña. Hace 7 años abrieron el Artabria en Fernando Macías. Son de O Couto, Ponteceso, y consideran que «os traballadores da Costa da Morte teñen moito sentido da responsabilidade». Un año después, Juan Carlos Martínez Fondo y Domingo García Blanco , naturales de Cabana de Bergantiños, inauguraron La Dehesa, en el local de la plaza de San Pablo en el que empezaron los de La Montanera. «El primer año fue difícil, pero ahora estamos muy contentos», apunta Domingo. Tanto los de La Dehesa como los de Artabria no tienen pensado ampliar sus negocios, algo de lo que saben mucho Rafa Varela y Álvaro Ameijenda , de Cabana de Bergantiños, que desde que inauguraron A Mundiña en la calle de la Estrella en febrero del 2006 no han dejado de crecer. «Cuidamos mucho el producto. Todo lo traemos de allí (por la Costa da Morte), hasta el pan viene todos los días de Neaño», apunta Rafa, que está en plena campaña de potenciación de su servicio de cátering. «Es increíble, porque muchas veces la gente te felicita más por la calidad del pan y de las patatas que por una pieza espectacular de pescado», afirma uno y asienten los otros. Tantos estudios sobre gastronomía y resulta que el éxito radica en algo tan sencillo como el pan y las patatas. «Que sean de Coristanco», matizan.

Ahí tienen a este grupo de hosteleros que siguen la senda que marcaron hace muchos años los propietarios de la taberna Lois cuando dejaron el pueblo de Canduas, en Cabana de Bergantiños, para instalarse en A Coruña. De vuelta del barco de Alfonso Molina, al que resulta bastante complicado subir, los propietarios del Comarea me explicaron que dentro de unas semanas abrirán el bajo de al lado de su negocio que antes ocupaba el café Rico Rico. «Será un lugar para tomar unas copas con tranquilidad», dicen. Estos de la Costa da Morte no paran de crecer.

El Consejo General del Poder Judicial ha propuesto al ministro de Justicia, el ceense Francisco Caamaño , la concesión de la cruz de San Raimundo de Peñafort a Antonio González Nieto , ex presidente del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia que, como saben, se acaba de jubilar. Otro de la Costa da Morte, Camaño, que triunfa en lejanos pagos.

Concha Blanco, pregonera.

Y aún tenemos otra vecina más de la Costa da Morte con una gran proyección. Se trata de la escritora Concha Blanco , protagonista también hoy en esta página porque esta tarde leerá el pregón de la Festa dos Pereiriños. Se trata de una tradicional celebración en el Concello de A Estrada perdida durante un tiempo y recuperada hace 13 años.

Hasta allí llegó Concha Blanco porque antes compartió literatura con los jóvenes estudiantes de la localidad. Parece que les gustaron sus libros, porque la llamaron para dar el pistoletazo de salida a unas fiestas que se celebran en la Carballeira da Pousada, en el lugar de Curantes. Hablará, como no podía ser de otro modo, de la importancia del papel de la escuela.