Las zonas más concurridas por los turistas carecen de vigilancia

La Voz

CARBALLO

28 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

De los cuatro fallecidos este año en el mar de la Costa da Morte, tres perdieron la vida en zonas emblemáticas, de gran belleza paisajística y sin ningún tipo de control permanente sobre los visitantes. El cabo Vilán, O Roncudo y el faro de Fisterra, junto a otras zonas como el santuario y las piedras de la Barca, reciben a decenas de miles de turistas cada año. Todos ellos son lugares muy complicados para pasear o pescar si no se dispone de la suficientes experiencia y se toman las precauciones debidas. Al margen de las muertes, se han registrado diversas incidencias con consecuencias menos trágicas en estos puntos. Una visitante coruñesa de 60 años resultó herida grave tras resbalar en la Barca el 21 mayo y, el pasado 23 de junio, se activó el dispositivo de búsqueda para localizar a un peregrino en Fisterra aunque al final se descubrió que no estaba desaparecido. Solo había abandonado la mochila para poder acercarse al mar. Los voluntarios de Protección Civil, que en muchos casos son los únicos encargados de atenderlos, están cansados de ver cómo los turistas desoyen sus recomendaciones para que eviten los peligros.