Unos se van y otros llegan

M. P. Valle redac.carballo@lavoz.es

CARBALLO

Los alumnos y profesores del instituto carballés Alfredo Brañas andan estos días a mil por hora. Los primeros formalizando sus matrículas, comprando los libros y preparándose para el inicio del nuevo curso (¡qué pronto se acaban las vacaciones!). Los segundos con la firma de actas y la organización de sus asignaturas. A mil por hora, pero con tiempo para homenajear a los docentes que por una razón u otra dejan el centro escolar. Es el caso de María José García , Ángeles Novás , Begoña Rodríguez y Nancy Álvarez , que empezarán las clases en otros institutos de Galicia, a los que han accedido mediante un traslado, mientras que Javier Alijo , Antonio Aras , Esther Bértoa , Ana Loureiro , Antón Orol , Laura López , Karina Sánchez , Susana Lema , Marta Areste , Susana Freire , Montse Miranda , Matilde Mosquera , Marta Bello y Josefa Anido ocupaban plazas provisionales durante el curso pasado, así que por ahora ahora no está muy claro en qué localidad se dedicarán a la enseñanza. Por eso, y aprovechando que todos ellos se pasaron ayer por el instituto, fueron agasajados por sus compañeros con unas piezas de cerámica de Buño. Este año tampoco estarán en el centro las profesoras Mercedes Cerdán y Blanca Ávila , que fueron homenajeadas el pasado mes de junio con motivo de su jubilación.

Así que este curso habrá muchas caras nuevas en el Alfredo Brañas y los chavales tendrán que «hacerse» a sus nuevos profesores. Ojalá que haya química entre unos y otros para que el trabajo (de los profesos) y la obligación (de los alumnos) se haga un poco más llevadera.

El que el domingo pasado demostró una química especial con Mercedes Milá fue Hans , uno de los concursantes de la nueva edición de Gran hermano (y esta es la número 11. ¿No se cansarán nunca?) Por razones todavía inexplicables a día de hoy se desconoce el apellido de Hans, porque aunque se trata de un programa en el que los participantes muestran su vida sin ningún pudor, la productora encargada de su elaboración prefiere mantenerlos en el «anonimato». Surrealista. El caso es que de Hans sí sabemos que vive en el barrio madrileño de Moratalaz y que tiene 41 años. Trabajó en una tienda de moda, pero en la actualidad está en el paro. Se definió como «vitalista y muy alegre» y aseguró que es consciente de que tienen «un gran atractivo sexual», algo que asume como «una cosa más en este mundo» (este chaval no tiene abuela). El caso es que aunque del apellido, ni rastro, aquellos que aguantaron el primer programa de esta nueva edición pudieron escuchar que su nombre alemán era una simple originalidad de sus progenitores. «Mi padre es catalán y mi madre es gallega, pero juntos son muy ocurrentes», explicó. La cosa no quedo ahí, porque cuando una de sus compañeras le contó que era de Ferrol (¿por qué Mercedes Milá se empeña en repetir una y otra vez El Ferrol? ¿Podría decirle alguien que el artículo desapareció hace muchos años?), Hans aseguró que su madre era «de Vimianzo». ¿Será el relevo vimiancés de Eva Freire Pereira ? Si es así, a ver si tiene algo más de suerte que la de Baíñas y consigue quedarse en la casa unas semanas más.

No sé si habrá hecho el cásting, pero desde aquí animo a los responsables de Gran hermano a que conozcan a José Parga Eiroa , El Parga . Un cabanés único que ya triunfó como cantante en el programa de Tele Cinco Tú sí que vales y que no deja de sorprendernos. El creador de El baile del tío Pío , O canto do galo y El niño mimado dejó el micrófono por unas horas y se metió a torero. Como lo leen. Fue invitado a actuar en una una fiesta privada que se celebró hace unos días en Cambados (Pontevedra) y, de paso, probó suerte delante del toro durante la celebración de una capea privada. Tal y como muestra la fotografía de la izquierda, El Parga se lo pasó en grande, aunque reconoce que se llevó algún que otro susto. El caso es que no lo hizo del todo mal con el capote, pero lo cierto es que la vaquilla se empeñó en que lo que le gustaba en realidad era la camiseta roja del de Cabana y no paró hasta que se lo llevó por delante. Por fortuna, el cantante solo sufrió algunas magulladuras. Dice, claro, que no le quedan ganas de repetir. Lo suyo es cantar.