En 1884, Andrés Cerdeiras Pose puso en marcha en Camariñas una factoría de salazón que gracias al trabajo de su familia ha llegado a nuestros días convertida en una de las conserveras más importantes de Galicia. Por eso no es de extrañar que Cerdeimar celebrase por todo lo alto el 125 aniversario de la compañía. El pueblo camariñán se volcó con la fiesta, lo que demuestra que la empresa se ha convertido en una de las señas de identidad de la localidad. Cerdeimar, hoy en manos de la cuarta generación, ha llegado a donde está gracias al empeño de la familia Cerdeiras, pero también por el buen trabajo que a lo largo de estos 125 años han hecho sus empleados.
Por eso no es de extrañar que sus directivos, Andrés, María del Mar y Rosario Cerdeiras Lemus , y María Jesús, Juana, Begoña, Rosi y María del Carmen Cerdeiras Jaureguizar aprovechasen la fiesta de aniversario (fantástica, por cierto) para homenajear a los trabajadores ya jubilados. Ángel Carballo , José Cabrejo , Estrella Romar , Víctor Mato , José Rodríguez , Luisa Méndez , Manuel Blanco , Ramona García y Jesús Martínez , recibieron el aplauso de todos los asistentes, así como un regalo de recuerdo. Todos ellos forman también parte, como Andrés Cerdeiras Pose, de la historia de Cerdeimar. Una historia que todavía tiene, y merece, un largo futuro por delante.
También forman un gran equipo, y desde hace unos días de forma «oficial», el joven y laureado tenista cormelán Martín Varela Dourado y su ya esposa Lorena Collazo Ferreiro . Ambos celebraron el sábado una boda por todo lo alto en el que los invitados se lo pasaron en grande. Los dos, guapísimos, se dieron el sí quiero después de muchos años de noviazgo, así que no es de extrañar la felicidad de los orgullosos padres de ambos, Santiago Varela , Rosa Dourado , Teté Collazo y Pilar Ferreiro , que seguro que ya están deseando que la nueva pareja les dé muchos nietos, que, seguro, serán tan buenos deportistas como sus padres.
De momento ambos se irán a disfrutar de una relajante y merecida luna de miel, que pasarán en Nueva York, así que a la vuelta seguro que empiezan a negociar las peticiones de los futuros abuelos.
La que también fue una gran celebración fue la Festa da Pataca de Coristanco, de la que disfrutaron los vecinos, pero también muchos visitantes. Entre ellos, el presidente de Portos de Galicia, José Manuel Álvarez-Campana Gallo , a quien a este paso harán hijo adoptivo de la Costa da Morte, porque no se pierde ni una. Estuvo en la rapa das Bestas de Carreira (Zas), donde incluso se atrevió a saltar al curro, y también disfrutó de la Festa do Percebe, en Corme, entre otras muchas.
A la da Pataca vino muy bien acompañado por su esposa, Almudena , y su hijo, León , un precioso niño muy risueño, que disfrutó de una comida al aire libre. Tomó papilla, pero seguro que muy pronto empieza a disfrutar también de las famosas patatas de Coristanco, de las que sus papás dieron buena cuenta.