El agua sobrante de Santa Uxía arranca la pasarela de O Ézaro

Juan Ventura Lado Alvela
Juan Ventura Lado CARBALLO/LA VOZ.

CARBALLO

Ferroatlántica tuvo que abrir las compuertas porque cayeron 86 litros por metro cuadrado en tres horas

16 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La apertura de las compuertas de la presa de Santa Uxía, motivada por la gran cantidad de agua almacenada debido a las lluvias, se llevó por delante entre 60 y 70 metros de la pasarela de madera, colocada por el Concello de Dumbría para observar la cascada de O Ézaro. Además, en su bajada hacia el mar, el torrente arrastró los focos de grandes dimensiones que iluminaban la catarata y alguna chalana. En cambio, los pantalanes del puerto náutico y las embarcaciones amarradas en ellos aguantaron perfectamente la fuerza del agua. Voluntarios de Protección Civil y trabajadores municipales pasaron toda la tarde del domingo y parte de la jornada de ayer tratando de recuperar los tramos aprovechables de la estructura. Consiguieron salvar un tramo de unos cinco metros, aunque ahora está por ver que sirva para recolocar en su ubicación original. Varias tablas y postes pasaron por debajo del puente que cierra la ensenada, salieron a mar abierto y llegaron a la zona de Quilmas, en Carnota. De hecho, los operarios localizaron partes de la pasarela en domicilios particulares de la zona e incluso tuvieron que advertir a algún vecino que se disponía a echar mano de la motosierra para convertir la estructura en leña. Los trabajadores se mostraron sorprendidos por la fuerza del agua, que arrastró todo lo que se iba encontrando a su paso y por la altura que alcanzó el desembalse. El propio alcalde, José Manuel Pequeño, aseguró ayer por la mañana que él no recordaba una crecida tan grande del caudal del río. Casi 90 litros en tres horas El director general de Ferroatlántica, Carlos Oliete, aseguró que «no es la primera vez que ocurre» y explicó que el desembalse de Santa Uxía por el volumen de agua caído en tan corto espacio de tiempo. «Hubo que abrir porque cayeron 117 litros por metro cuadrado y 86 en solo tres horas», explicó Oliete. Por el momento, el Concello se está encargando de retirar los tramos de la pasarela dañados con personal propio aunque todavía está por determinar a quien le corresponde hacerse cargo del importe de las reparaciones.