Las comisiones de fiestas de la Costa da Morte no quieren que nadie pase hambre, y por eso este fin de semana hay tanta abundancia de celebraciones gastronómicas. En Estramil (A Laracha) ya sirvieron ayer el aperitivo, con una pulpada popular que atrajo hasta la localidad a un buen número de aficionados al cefalópodo á feira. Pero, no contentos con ello, hoy repiten. De nuevo a partir de las ocho y media de la tarde servirán la cena, esta vez a base de callos con garbanzos, a todos los que decidan compartir este día de fiesta. De hecho, ya habrá actividades desde por la mañana, con pasacalles de los gaiteiros Os castros de Ames y sesión vermú con la orquesta Nova Imperial, que actuará de nuevo tras la cena.
Durante todo el día tendrán que trabajar también los organizadores de la Festa do Caldo da Riola para tener a punto los cientos de raciones que piensan repartir esta noche en A Ponte do Porto. Se trata de una de las celebraciones gastronómicas con más solera de la zona, y que por muchos años que pasen nunca pierde su tirón.
Pero si hay una degustación multitudinaria es la del cochiño, que se celebra desde hace 15 años en Cerceda. El recinto de O Acevedo abrirá sus puertas al mediodía para recibir a los visitantes -el Concello calcula que a lo largo del día pasarán por el recinto unas 15.000 personas-, a la charanga Mecánica y a los gaiteiros del Cuarteto de Queixas. La comida empezará a servirse a las dos: churrasco, pulpo y cochinillo, a 9 euros la ración. Por la tarde, juegos para grandes y niños, y a partir de las siete, verbena con Marbella y Charleston Big Band.