El futuro modelo de producción y comercialización que propone Bruselas es prácticamente opuesto al actual
06 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El Parlamento Europeo dedicará buena parte del próximo año a decidir la nueva PAC (Política Agraria Común), cuyo reglamento tendrá que aprobarse en el 2013. Aunque todo ello sucederá en Bruselas, sus efectos pueden ser devastadores para la economía de la Costa da Morte.
De momento lo que hay es un borrador que no augura nada bueno. Casi lo único positivo es que queda un año para intentar que los gobiernos europeos, especialmente el español, tengan en cuenta la idiosincrasia del campo gallego en general y del de Bergantiños, Soneira y Fisterra, en particular. Lo más negativo es que por mucho que el texto se modifique, en la zona hay una serie de particularidades que son diametralmente contrarias a la filosofía de la PAC. Esto podrá suavizarse, pero no cambiarse, por lo que queda en manos de los ganaderos empezar a modificar las cosas para garantizarse la supervivencia.
Superficie
Al margen de las cuestiones que pueden ser matizadas, la nueva PAC se centra en la superficie de la tierra, algo en lo que somos deficitarios y no porque no la haya, sino por la forma en que la gestionamos, la repartimos y la utilizamos. Todos los males que han de venir vienen de ahí y si no hay un cambio en este sentido la actividad agropecuaria de la Costa da Morte se verá seriamente perjudicada.
Precisamente es la superficie la referencia para el derecho de pago base, que sustituirá al pago único al final del 2013, pero es muy importante (el 30 % de la ayuda) lo que se conoce como greening o componente verde, el medio ambiente, en dos palabras. Una de las particularidades de esa política de sostenibilidad es que las tierras ya no podrán ser dedicadas a un único cultivo. Tendrá que acabarse el monopolio del maíz para la alimentación del ganado.
El borrador que acaba de darse a conocer perjudica mucho a los ganaderos locales, una zona en la que la producción de leche es mayoritaria y en la que el minifundismo parece ser una obligación. El conocimiento de las principales claves del documento que los diputados europeos discutirán en Bruselas puede permitir a los profesionales adelantarse a los cambios, empezar a ver las cosas de otro modo y presionar a la Administración para limitar los daños.
Entre las buenas noticias está la aportación de dinero a España prácticamente no variarán. La media entre el 2014 y el 2019 será de 4.935 millones de euros. El problemas es el modo en que se repartirá ese dinero y entre cuántos, porque una de las cuestiones más criticables del borrador es que no termina con el intrusismo del sector, no permite cortar el uso que se hace ahora de la compraventa de derechos de pago único para legalizar dinero negro y deja al antojo de cada gobierno primar un sector productivo o una zona sobre otra.
Organizaciones como Xóvenes Agricultores consideran además que la propuesta no tiene en cuenta el principal cometido de la agricultura, que es la producción de alimentos en cantidad y calidad suficientes y a precios razonables.
La zona también sale desfavorecida, porque los costes de producción son elevados y las industrias tienen libertad para fijar el precio a los productores.
Tampoco entra el documento en la gestión de los mercados o la competencia con terceros países. Eso afecta directamente a la comarca porque la entrada de patata del norte de África varía la cotización de los tubérculos de Bergantiños. En el tema de la leche deja de nuevo a Galicia en la cola de la competitividad ya que no fija precios de referencia y eleva costes.
La política agraria a debate
como deberíamos ser
como somos
Un vistazo a las estadísticas y, sobre todo, al paisaje de la Costa da Morte pone de manifiesto que nuestras peculiaridades son una losa de cara a PAC.
cultivos
Mayoría forestal. El 60 % de la superficie de la Costa da Morte tiene un aprovechamiento forestal. Según el borrador de la PAC, ni una sola de esas hectáreas contará para fijar el pago base.
Diversificación
Producción láctea. La necesidades de alimentar al ganado, que es la base de la economía agropecuaria en la zona, hace que los ganaderos tiendan a plantar maíz, porque los silos de esta especie consiguen rebajar notablemente los gastos de producción y porque simplifica mucho el trabajo y la gestión de la explotación. La nueva PAC penaliza el monocultivo.
sistema
Intensivo. Los ganaderos de la zona se han gastado ingentes cantidades de dinero en producir más leche en menos espacio. La estabulación del ganado es contraria a la filosofía de la PAC.
Superficie
Minifundismo. Las tradicionales partijas han sido un lastre para el campo gallego, pero ahora pueden ser su ruina. El sistema de herencias es responsable de las dificultades actuales y de las que habrá en el futuro.
comercialización
Local o industrial. Los canales son prácticamente inexistentes. Se vende en los mercados los mercados locales (los productos de huerta) o a las industrias (la leche). No hay apenas transformación y lo que se comercializa son, básicamente, materias primas. También está muy verde el concepto de trazabilidad. El comprador sabe a ciencia cierta de dónde vienen los productos que adquiere. De hecho, en el mercado semanal carballés se comercializan patatas que proceden de otros lugares de España.
Profesionalización
Subsistencia. Buena parte del paisaje agropecuario de la Costa da Morte responde a una economía de subsistencia, aunque las cosas han cambiado bastante en los últimos años. Buena parte de las explotaciones, las más pequeñas, están en manos de personas de edad avanzada. Hasta hace apenas unos años no se recibía ningún tipo de formación para ser agricultor y los hijos que se quedaban en la casa aplicaban lo que habían aprendido de sus padres.
La nueva Política Agraria Común beneficiará a las explotaciones grandes, que cuiden el medio ambiente y que añadan valor a sus productos.
cultivos
Cultivos herbáceos. El 15 de mayo del 2014 terminará el plazo para presentar solicitudes para los derechos del pago base, que va en función de las hectáreas, pero solo se contabilizarán (si las cosas no cambian) las que se dediquen a cultivos herbáceos o a prados. Los que más tierra de este tipo tengan, más dinero recibirán.
Diversificación
Terreno para barbecho. Según el borrador de la PAC, para garantizar la sostenibilidad solo se podrá reservar para un tipo de cultivo el 70% de la tierra. Tendrá que haber otros dos y el menor deberá tener una superficie del 5%. Solo estarían exentos de este sistema las superficies arables de menos de tres hectáreas. Además, los productores mantendrán las fincas de pasto permanente según lo que declaren en el 2014. Al menos el 7% de la tierra tiene que dedicarse a objetivos ecológicos (barbecho)
sistema
Extensivo. A más terreno de pasto y de cultivo, más ayudas. La PAC prima de forma más clara que nunca la ganadería extensiva. También se tiene muy en cuenta el bienestar animal.
Superficie
Grandes terrenos. La producción va ligada a las grandes superficies. Las medidas ecológicas exigen disponer de mucho terreno. Para mantener los costes de producción hay que tener las fincas juntas. No es una exigencia, pero simplifica mucho el trabajo. Con el reparto actual de tierras, tener tres cultivos distintos hace las cosas muy complicadas y multiplica los gastos.
comercialización
Valor añadido. La PAC no establece medidas de protección con respecto a la entrada de productos de terceros países que normalmente compiten con los propios en precio. La única posibilidad de avanzar es añadir valor por la transformación o las garantías de calidad que ofrecen los productos de cultivo ecológico. La diferenciación será fundamental.
Profesionalización
Negocio. En muchos países de Europa llevan años formando de forma oficial a los jóvenes para trabajar en el campo. También se multiplican las sociedades para mejorar la calidad de vida del agricultor y su prestigio social.