Una vecina de Coristanco denuncia numerosas irregularidades en la construcción de la glorieta de la carretera de Santa Comba
30 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.«Eu estou moi enferma. Iso é certo, pero tola non, e non vou permitir que se sigan rindo de min». Con esta rotundidad, la coristanquesa Pilar Fariña Mira anuncia su intención de tomar todas las medidas legales que estén en su mano para impedir la retahíla de injusticias que, según dice, se están cometiendo contra ella en la construcción de la nueva glorieta de la AC-552 que da acceso a la carretera de Santa Comba.
Su lucha ya viene de lejos y por el camino ha tenido ocasión de hablar, entre otros, con la exconselleira Pilar Farjas; el titular de Infraestructuras, Agustín Hernández; la delegada territorial de la Xunta, Belén Docampo, y la diputada socialista Marisol Soneira, que ha sido la última en prometerle su apoyo. De los responsables municipales ya pasa, porque considera que solo benefician intereses particulares y ningunean sus argumentos, por lo que se ha decidido a denunciar por vía judicial.
Entre las deficiencias que más preocupan a Pilar están las dificultades que tiene para acceder a su casa, tanto a pie como en coche. El antiguo portal, a raíz de las obras, quedó 30 centímetros por debajo del nivel de la calle, lo que lo hace impracticable para cualquier vehículo convencional, y la nueva entrada se encuentra en plena glorieta. «Para meterme para a casa, teño que parar enriba dun sinal e maniobrar. O resto dos conductores pensan que me engano ao sinalizar con intermitente e empezan a bocinazos. Ademais, os de Tráfico xa me dixeron que iso non se podía facer», explica.
Pilar tiene una minusvalía reconocida del 78 % y recibe tratamiento de quimioterapia, pero le preocupa más la situación de su marido, con esclerosis múltiple, porque las aceras, recién construidas, son un laberinto para él. «O único sitio no que teñen o ancho legal e diante da nosa casa. No resto hai sitios que non chegan a 1,20 e para pasar co bastón, do brazo ou coa cadeira de rodas é imposible», añade.
La afectada sufrió la expropiación de parte de su finca para realizar la obra de la glorieta, cuya ubicación no critica solo ella, sino también los socialistas locales, que creen que se eligió el peor sitio posible. Sin embargo, no son los terrenos los que motivan sus quejas. «Eu teño leira dabondo e se fai falta para un servizo, pois adiante, o que non é normal é que collan todo para o mesmo lado aposta e no outro sobre sitio a moreas. Ademais, non ten xeito que a min me impidan construír, me obriguen a facer o muro a seis metros da estrada e permitan todo tipo de trapalladas para regularizar obras ilegais».
Nuevas infraestructuras