En tiempos de abundancia es fácil ayudar a los más necesitados. Pero cuando hay que apretar cada euro para llegar a fin de mes, juntar a más de 400 personas con fines solidarios no es fácil.
El sábado por la noche, en el Palacio de Cristal de O Allo, lo consiguió Cáritas de Cesullas, en Cabana, que celebró una cena anual que «superou calquera expectativa», asegura feliz María Jesús Varela González, la coordinadora de la entidad.
Han sido días de mucho trabajo en el que la asociación ha estado desbordada y sorprendida por la gran acogida de la celebración. Se disculpan por haber tenido que decir que no a algunos interesados en acudir, pero es que finalmente incluso tuvieron que poner una mesa fuera del comedor para dar acogida a todos los comensales. «Houbo máis xente que outros anos, responderon ao máximo», dice María Jesús Varela mientras hace balance de la noche del sábado.
Entre la multitud de asistentes estaban José Muíño, alcalde de Cabana, y su homólogo (además de primo hermano) zasense, Manuel Muíño. Tampoco se perdieron la cita el diputado provincial Perfecto Vázquez y el recién estrenado parlamentario Aurelio Núñez. Asimismo acudieron la concejala popular de Carballo Marga Varela, la exedila Esperanza Pan, y la responsable de deportes de A Laracha, Patricia Bello.
En esta ocasión, varias representantes de las juntas locales de la Asociación Española contra el Cáncer apoyaron la iniciativa de Cáritas de Cesullas y también hicieron acto de presencia. Es el caso de Maica Pose, de A Laracha y Ana Casais, a quien parece que no pudo el cansancio de estar toda la tarde atendiendo el rastrillo solidario que la junta local carballesa clausuró ayer. En total, Cáritas de Cesullas logró recaudar más de 5.000 euros, que irán a parar en su mayor parte a Proxecto Home Galicia. También enviarán un donativo a un proyecto que trabaja en Perú con niños enfermos de sida con los que colaboran cada año.
De esa cantidad, unos 3.000 euros proceden de las rifas que vendieron los voluntarios. Las casas comerciales también hicieron un gran esfuerzo para donar productos.
Es, según la coordinadora de Cáritas, «un labor moi bonito, pero sacrificado» que tendrá continuidad con la campaña de Navidad. Cada jueves abren el local social de Neaño entre las 15.00 y las 16.00 horas para recoger ropa usada. Como diciembre llama a la puerta comienzan a pedir también juguetes en buen estado y alimentos no perecederos para hacer más fácil la Navidad de aquellos que menos tienen. Seguro que la comarca responde generosamente en tiempos de necesidad.