Una zona de la parroquia de Cela ha adquirido el nombre poco a poco
08 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.La Costa da Morte es única por sus paisajes, su historia, su gastronomía y su cultura, pero no por su nombre. Dejando al margen las numerosas empresas de la zona que llevan esta marca (incluso hay un restaurante en el centro de la capital de México con la misma denominación), existe otro punto de Galicia que, de momento tímidamente, también se denomina así.
Está en el municipio de Mos, que de mar, de momento, no tiene nada. Situado en la provincia de Pontevedra, tiene 15.000 habitantes repartidos en diez provincias (52 kilómetros cuadrados) y limita con pesos pesados pontevedresesa: Redondela, Vigo, Porriño y Ponteareas.
La Costa da Morte, básicamente un cruce amplio con sus accesos, está situada en un extremo de la parroquia de Cela. Hace unos días saltaba del anonimato con el anuncio oficial del Concello de Mos de que invertirán 320.000 euros en mejorar su seguridad. No fue solo un comunicado: la alcaldesa, Nidia Arévalo; concejales, técnicos, presidente de la asociación de vecinos y los propios lugareños se acercaban hasta el lugar para conocer los detalles de las actuaciones.
Pero, ¿y el origen del nombre? Ni tiene litoral ni el cruce es conocido por su siniestralidad (aunque sí por su falta de visibilidad y buen acceso a la carretera de Porriño a Gondomar). La clave la ofrece Evaristo Ucha, presidente de la asociación de vecinos Celado, que también estaba en el acto. La carretera está situada en una zona que antes se conocía como Camiño da Morte, de unos 300 metros de longitud. Los más veteranos aún la siguen llamando así. Debe ese apelativo a que por ahí llevaban los ataúdes al cementerio en otros tiempos. Además, a pocos metros se encuentra el lugar de A Costa, de apenas cinco casas. La mezcla de ambos conceptos ha acabado por oficializarla, y así ya ha aparecido en varios comunicados y documentos oficiales. Y así ha quedado bautizado.
Además de la toponimia, Costa da Morte se ha empleado con profusión en el ámbito de la creación. Desde la musical (temas y discos de Mago de Oz o Luar na Lubre, entre otros), a la pictórica (Antón Patiño ganó un premio internacional en Navarra hace 25 años con este título) o la cinematográfica (su hijo Lois ha logrado varios premios en los últimos meses con una película del mismo nombre), entre otras muchas.