Este caso de una obra pública que supuestamente está mal ejecutada no es único ni exclusivo de Corcubión. A lo largo de los últimos años se han dado en la Costa da Morte numerosos ejemplos parecidos.
Entre los más actuales están el de la Casa da Cultura de Baíñas, donde el Ayuntamiento de Vimianzo, con el aval del Consello Consultivo de Galicia, rescindió el contrato que tenía con la constructora para acabar el sótano y además le reclama el coste del mantenimiento que hubo que realizar debido a las inundaciones, así como el arreglo de las deficiencias que al parecer las provocaron. La empresa Barcia, por su parte, presentó un recuso de reposición, aún por resolver, y solicitó la devolución del aval, que le ha sido negado.
Grandes obras
También en la Casa da Cultura de Vimianzo hubo problemas de filtraciones de agua y se han desprendido losas de piedra de las fachadas. El Concello, después de consultar con el arquitecto director de obra y el encargado de la ejecución, le ha reclamado las reparaciones, que podrían pasar por atornillar las losas, a la empresa Manuel Rodríguez y espera respuesta.
En otro centro cultural, el de Cee, aún por acabar, también hubo que actuar en el auditorio debido al deterioro sufrido especialmente en los elementos de madera. También en Cee, el Concello tiene pendiente de levantar parte del adoquinado de las calles interiores que no quedó correctamente colocado, debido a lo que la empresa ya renunció a cobrar parte de la cantidad acordada.
Entre los casos más destacados en lo referente a estos problemas sobresale el del edificio de servicios múltiples de Muxía, en la zona de A Camposa, que iba a ser un mercado -de hecho mucha gente aún lo conoce así- y hoy acoge el Salón del Voluntariado entre otras dependencias. El 7 de octubre del 2003 el techo aún en construcción se vino abajo y la Deputación de A Coruña tuvo que volver a licitar las obras por 847.000 euros al año siguiente.
A estos ejemplos hay que sumar, por distintos motivos, A Rocheira o el centro social de Oca, en Coristanco; el Museo do Mar de Laxe y proyectos total o parcialmente fallidos como el de Río Anllóns en Ponteceso, la piscina de Malpica, el centro tecnológico de Cerceda o la estación de tren infrautilizada.