Las calles son nuestras

CARBALLO

03 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Andan las corporaciones de Carballo y Vimianzo enredadas con los nombres de las calles. El asunto no es menor y ha provocado controversia en varios ayuntamientos. Al PP no le ha sentado nada bien la más que previsible negativa del BNG a dedicarle una rúa al expresidente Adolfo Suárez. Otro nacionalista, el alcalde de Vimianzo, también ha puesto de uñas a los populares soneiráns por lo mismo, quienes aseguran que para Manuel Antelo los méritos del beato Carmelo Juan Pérez no son suficientes para ponerle una placa en la esquina de un edificio.

Nada de todo esto debería extrañarnos, los gobiernos locales también tienen ideología, aunque muchas veces no lo parezca, y la de los que mandan en Carballo y Vimianzo no casan ni con el antiguo líder de la UCD ni con el religioso que muerto por sus ideales católicos.

Cuando las cosas se ponen tensas, y tanto el beato como Suárez son capaces de hacerlo, lo mejor es tirar por el camino de en medio y optar por la naturaleza y los oficios. ¿Quién puede ofenderse por vivir en la calle Mimosas o por tener un negocio en la rúa carpinteiros?

Es verdad que las calles son nuestras, de todos los vecinos, por lo que es probable que a muchos les gustara votar los nombres. Las ordenanzas son las que son y por elegir ya lo fueron los miembros del gobierno local, pero hay cosas tan o más importantes que el presupuesto. Cuando se intentó recuperar el nombre de rúa Lagarto los vecinos pusieron el grito en el cielo y hubo que volver a Doctor Fleming, cuya contribución a la medicina es mérito más que suficiente para tener una placa en la esquina.

Ya desaparecieron de toda la comarca Generalísimo, José Antonio y Carrero Blanco, en algunos casos más tarde que pronto, pero las calles siguen motivo de controversia y eso que el uso del correo ordinario se ha reducido notablemente y es más fácil que te pidan el e-mail que la dirección real.