La posibilidad de instalarse en Brens quedó descartada en las últimas semanas
01 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.La empresa austríaca Agru mantuvo abierta hasta este mes de julio la posibilidad de instalar una fábrica de tubos de grandes dimensiones en la zona de los antiguos astilleros Sicar, junto al muelle ceense de Brens. Incluso tenía adquirida la maquinaria que debería estar produciendo hace casi un año y que prometía varias decenas de puestos de trabajo. Sin embargo, según fuentes de las negociación que pidieron la reserva de su identidad, esa posibilidad se ha desvanecido y la compañía ha tomado la decisión de instalarse en otros puntos del mundo, dado que tiene encargos ya firmados y necesita satisfacerlos sin esperar a que se materializase la opción de Cee. Un acuerdo notificado por el propio director general del grupo, quien, según estas fuentes, optó por dar marcha atrás en el proyecto debido a la «cantidad de trabas políticas» surgidas, sobre todo desde el Concello de Cee. «Es una empresa seria y esta gente leía todos los días las manifestaciones hechas en los periódicos de Cee, de ahí que cancelasen la operación, insisto, por la cantidad de trabas puestas», asegura una fuente con conocimiento del desarrollo de las negociaciones.
Esta explicación que coincide con lo manifestado por la alcaldesa, Zaira Rodríguez, en el último pleno municipal, en el que, al hablar sobre los estibadores de Brens, aseguró que no tenía información alguna sobre la fábrica, aunque incidió en que le gustaría disponer de ella y que fuese positiva. Sin embargo, en términos generales sobre la implantación de empresas en el puerto, se quejó: «Se desde aquí poñemos atrancos, espantámolas».
Este asunto estuvo a punto de romper el grupo del PP y motivó un voto contrario al del resto de compañeros por parte del edil de Urbanismo, Isidro Caamaño. Incluso supuso que Plácido García abandonase IxCee porque él apoyaba la fábrica mientras que el portavoz, Ramón Vigo, siempre apostó por regenerar ese margen de la ría para dotaciones públicas y un uso más recreacional. Así la corporación quedó dividida con los nacionalistas a favor de la fábrica, IxCee y el PSOE en contra y el PP a medio camino, porque, salvo Caamaño, el resto nunca rechazaron la instalación, pero votaron a favor de las alegaciones al plan de usos del puerto para que se buscase una ubicación alternativa.
Este panorama suscitó muchas críticas hacia los miembros de la corporación, tanto por parte de los que estaban a favor de la fábrica como por los que estaban en contra. Unas quejas que se han hecho extensibles a Portos, porque los defensores del proyecto consideran que la entidad no hizo nada por defenderlo y se mantuvo pasiva mientras esta opción se alejaba. El propio Daniel Oca, aún como teniente de alcalde, aseguró que si Portos realmente quería la fábrica, «o mínimo que debía facer era cumprir coa súa parte e adecentar os terreos». Es una actuación que, a día de hoy, sigue sin llevarse a cabo y también genera reacciones contrarias, sobre todo por el aspecto de abandono y ruina que ofrecen tanto los terrenos de Portos junto al muelle de pescadores como los antiguos astilleros, en lo que es la zona más degradada en el entorno de la capital municipal.
Rego pide dimisiones
A raíz del desestimiento por parte de Agru, el portavoz del PP de Camariñas, Daniel Rego, pide la dimisión tanto del presidente de Portos, José Juan Durán, como de la alcaldesa de Cee. «Isto é un caso de incompetencia e ineptitude sen precedentes, polo que creo que se aínda lles queda algunha dignidade política o que deberían facer é presentar a súa dimisión», señaló Rego, a quien le parece «gravísimo» que un contexto de cifras de paro «escandalosas» se pierdan empleos. La reacción de Rego, que también se muestra muy crítico con la dirección provincial del partido, donde, según dice, corroboró con otros representantes locales que «nin sequera collen o teléfono»; llega en un momento en que su relación con parte de las altas instancias populares está en horas bajas. Sobre todo, desde que el PP decidió mantener a Zaira Rodríguez como diputada provincial, cuando estaba prevista la entrada de Rego para sustituirla a mitad de mandato A ello se sumó su cese como asesor del presidente, Diego Calvo, después de que se conociese la participación de su hija en el contrato para gestionar los Batáns y las Torres do Allo.