Personalmente insultada

CARBALLO

28 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

La Consellería de Educación no hace las cosas porque sí. Los tiempos no están para gastar tontamente y los recortes son imprescindibles. La cuestión es saber dónde hay que reducir. Los políticos y altos funcionarios que se encargan de las cosas de enseñar han pensado, seguramente, que para qué necesita un niño de Carantoña saber inglés. Un poco sí, porque es muy probable que tenga que emigrar y al menos debe saber decir good morning para no quedar como un maleducado, porque, después de todo, estará representando a los gallegos. Vamos, que con el nivel de usuario le llega y le sobra. Tampoco en Castromil han de tener mucha necesidad de la lengua de Shakespeare, ni en Brens, ni en Os Muíños, ni en Pereiriña. Total, habrán barruntado en la consellería, la mayor parte de los niños de esas escuelas acabarán siendo ganaderos o pescadores. Ni a las vacas ni a las lubinas les interesa en absoluto el idioma que les hablen.

Y en la consellería decidieron que siendo las cosas como son, y para qué se van a cambiar, bien les llega un profesor de inglés para todos.

Compartir es educativo, pensaron, pero aun vinieron más mal dadas y se dijeron que había que reducir más. Miraron pues a ese rincón, cuyos escolares no necesitan saber inglés y, ya puestos, decidieron que el profe también sustituyera a los compañeros que faltaban. Se dijeron: para sustituciones ponemos al de inglés y al de religión, que, total, lo que han de aprender ya se lo enseñan en el catecismo. Excuse me?

Lo de la Consellería de Educación no son recortes, son ofensas a los vecinos de las zonas rurales que son relegados no ya de la excelencia sino de la más mínima calidad en la enseñanza.

Me siento personalmente insultada por la decisión de la Xunta de considerar que el profesor de inglés es accesorio en las escuelas que no están en las ciudades. Me parece que esa forma clasista y prepotente de entender el reparto de los recursos debería haber desaparecido hace muchos años. La verdad es que se había ido, pero la han rescatado de los infiernos. Estarán orgullosos.