Rey Aneiros, capitán de la vida

CARBALLO

05 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay personas que dejan un profundo hueco en el corazón de la sociedad cuando desaparecen. Un socavón de pesar y ausencia difícil de llenar. Gente que en determinados momentos es providencial y protagoniza intervenciones decisivas para el bien de la colectividad.

En A Xunqueira, el viento susurra lamentos estos días por la marcha de una buena persona, un profesional de mérito y un hombre con una capacidad infinita para hacer amigos y sumar concordias. Un capitán de la vida, navegante incansable de los mares de la Costa da Morte y de la solidaridad. Un marinero inagotable y un buen samaritano al que siempre le gustaba andar por los caminos de la dignidad. A ver si la sociedad sabe corresponderle.

Nada ha vuelto a ser igual en la salud de este rincón atlántico desde que José Rey Aneiros le dio vida al hospital Virxe da Xunqueira. Fue el gran responsable del enorme salto en la prestación de servicios sanitarios. Un paso en el progreso. Él enchufó los rayos X y los focos de los quirófanos, abrió las puertas de las consultas, organizó el alumbramiento de nuevas vidas y lideró el primero ejército de sanitarios del tan luchado, esperado y deseado hospital comarcal. Galeno estaría satisfecho de su discípulo, al que la muerte acaba de arrancarle su aliento cuando aún le quedaba mucho que ofrecer. La Costa da Morte pierde a uno de sus grandes valedores, un personaje que desde el primer día que llegó por estas tierras se ha sentido y se ha comportado como uno de sus más comprometidos vecinos.