El asociacionismo coristanqués sale en defensa del medio rural

El argumento era asistir a un taller de poda de frutales, dentro de un curso organizado por el centro de promoción rural EFA Fonteboa, pero la iniciativa fue mucho más allá porque en el trabajo que se realiza en los valles lucenses, los coristanqueses vieron posibilidades para darle un vuelco a su ámbito rural


«Queremos facer un paseo polo río de A Rocheira, limpar e restaurar uns muíños». Pepe Porteiro es el presidente de la asociación de vecinos de Couso, en Coristanco, y de la visita del sábado a Quintá de Cancelada, en los Ancares, se trajo un proyecto. Con él viajaron hasta la sede de la asociación Castaño y Nogal responsables de las entidades de Rececinde, Sampaio, Verdes y Fontecaldeira, en Entrecruces.

El argumento era asistir a un taller de poda de frutales, dentro de un curso organizado por el centro de promoción rural EFA Fonteboa, pero la iniciativa fue mucho más allá porque en el trabajo que se realiza en los valles lucenses, los coristanqueses vieron posibilidades para darle un vuelco a su ámbito rural.

Jesús Martínez, de la agrupación de Sampaio, no está dispuesto a que la relación se enfríe y ya está pensando en invitar a sus homólogos lucenses a un curso de poda. Puede parecer trivial, pero lo cierto es que el germen de la colaboración para el renacer de la zona rural está en los frutales.

Esa fue la excusa para ir hasta la aldea del municipio de Becerreá y también uno de los motivos para montar Castaño y Nogal. La tan temida despoblación dejó muchos frutales abandonados, que se han convertido en el espacio ideal para que habitantes de otros ámbitos rurales conozcan que la iniciativa de los vecinos es fundamental para evitar el abandono.

Las asociaciones vecinales de Coristanco ya habían hablado de la posibilidad de hacer proyectos como la ruta del río Donsal, pero no se esperaban algo tan interesante. «Paréceme que teñen ideas moi boas, pero teñen outros medios, son xente de carreira», aseguró Jesús Martínez, quien reconoció que la entidad luguesa había peleado mucho por la recuperación del patrimonio y la naturaleza. «Nós teriamos que loitar máis do que o facemos», reconoció el responsable de la entidad.

Ahora las bases están asentadas y ha nacido en Coristanco la visión de que otro entorno rural es posible. «Las asociaciones quieren hacer cosas», explicó el director de Fonteboa, que invitó al responsable de Castaño y Nogal, Antonio Álvarez, a las jornadas sobre emprendimiento que se celebraron a finales del pasado año. De momento, la llama parece haber prendido en los vecinos de Coristanco.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
6 votos
Comentarios

El asociacionismo coristanqués sale en defensa del medio rural