06 jul 2024 . Actualizado a las 05:00 h.
Mientras fuentes de seguridad hablan de un caso de okupación, los inquilinos aseguran que tienen contratos con una persona que, en realidad, no tiene la propiedad del inmueble. Una situación caótica en un edificio sin licencia de habitabilidad y con acusaciones mutuas entre ocupantes. Amén de actividades muy sospechosas. Todo ello fruto de otro caso de desborde de la burbuja inmobiliaria. Y, paradójicamente, al lado de los juzgados. Alguien debería tomar algún tipo de medida.