
Especial Hogar y decoración | La domótica se especializa cada vez más en las viviendas inteligentes a través de los videoporteros y sistemas de vigilancia
29 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La domótica se especializa cada vez más en las viviendas inteligentes. Y lo hace a través de una mayor demanda de videoporteros y sistemas de vigilancia y de control de las principales estancias.
Luis Manuel Solla García dirige la empresa Suelnor, situada en la rúa Río Anllóns de Carballo. Un negocio con casi treinta años de antigüedad (1996) fundada por su padre, Gaspar, y que en la actualidad da empleo a seis personas.
«Nuestro negocio está enfocado, principalmente, a las empresas de la construcción y la industria auxiliar, así como profesionales del ramo de la electricidad», apuntó Luis Manuel Solla, quien destacó el papel que la «domótica» juega en el parque residencial de la Costa da Morte: «Se ha especializado hacia la vivienda inteligente. Un concepto integral en que todo se concentra a través de una aplicación en el móvil».
El temor a las okupaciones y los robos ha provocado una mayor demanda por estos servicios de prevención. Una solución que pasa por un simple mecanismo: el smartphone. «Con una aplicación y un móvil podemos controlar toda la casa. A través de un videoportero wifi podemos saber quién nos está timbrando y podemos, incluso, abrirle la puerta de nuestra casa sin estar nosotros dentro. Lo mismo sucede con las persianas. Podemos subirlas o bajarlas a nuestro antojo para que el que nos quiera entrar u okupar la casa desista al pensar que hay gente dentro. También hay mucha demanda de alarmas de videovigilancia, que podemos controlar desde nuestros teléfonos móviles sin problema».
¿Cuánto cuesta instalar toda esa inteligencia en nuestro hogar? Entre 5.000 y 6.000 euros. Un importe que varía mucho en función de diversos factores, como metros cuadrados de superficie, disposición de la vivienda, la gama del producto seleccionado o el servicio posventa.
En todo caso, según explicó Luis Manuel Solla, la demanda por este tipo de productos no ha hecho más que aumentar en la Costa da Morte, no solo en los domicilios habituales, sino también en las segundas residencias.
Triunfan los plafones led, los halógenos y los denominados «downlight»
Ana Pérez Añón es gerente de Electro AV, negocio ubicado en la céntrica avenida de Fisterra de A Laracha. Es la responsable del establecimiento desde hace nueve años. Y como apuntó Luis Manuel Solla, cada vez triunfan más los elementos vinculados a la domótica, «sobre todo los videoporteros wifi y los sistemas de alarma centralizada en los hogares».
Pero además de seguridad y tecnología, los clientes de Electro AV buscan calidad y darle a sus hogares un toque diferenciado. «La estética importa y en ese sentido triunfan las fibras naturales como ornamento». También los hay que prefieren algo sencillo y práctico. Para este tipo de consumidores, Electro AV ofrece plafones led, halógenos y los denominados downlight. Son focos empotrables de techo, también conocidos como ojos de buey. Y representan una elección ideal para la iluminación de los diferentes espacios de una vivienda.
La principal diferencia entre ambos reside en que los downlight se instalan empotrados —normalmente en falso techo— y los plafones se montan en superficie.
En varias claves
1 Los videoporteros wifi son de lo más demandado en la Costa da Morte. Se trata de un dispositivo de seguridad que permite ver y comunicarse con visitantes a través de una conexión inalámbrica a Internet. Existe una amplia y variada gama de opciones, a gustos y necesidades del consumidor. Los precios varían entre los 100 y los 1.500 euros
2 Otra de las herramientas más demandada, sobre todo en segundas residencias, es la denominada persiana wifi. Consiste en un conjunto de elementos que accionan y controlan las persianas de manera centralizada, desde un móvil u otro dispositivo electrónico. Y todo ello sin necesidad de estar en el interior del propio domicilio.
3 Otro de los dispositivos más solicitados es la alarma de videovigilancia. Lo ideal es instalar un conjunto de cámaras para interiores. Conectadas al móvil son muy útiles para vigilar qué hacen nuestras mascotas, hijos pequeños o personas mayores. Incluso hay sistemas que permiten diferenciar si lo que se mueve es un animal o una persona. Incluye también un sistema de alarma que se activa en el propio teléfono móvil de manera instantánea.