Pablo Rey y Armental marcaron los goles del triunfo en casa del Laracha por 1 a 3
05 may 2019 . Actualizado a las 23:15 h.El minuto 19 fue decisivo en dos campos de Tercera División. El capitán del Racing, Pablo Rey, se adentraba entre la defensa del Laracha para abrir el marcador con un certero testarazo imposible para Santi Canedo. El municipal de A Laracha se tiñó esta tarde de verde convirtiéndose en una mini Malata para seguir una jornada que podía haber sido festiva para el Racing. Era la primera ocasión de los verdes con posibilidades para cantar el alirón. Y para ello, ante todo, los de Emilio Larraz debían ganar y esperar a ver lo que hacía el Bergantiños.
Con esa calma tensa llegó el primero racinguista. Otro golazo que sube a la cuenta personal de Pablo Rey esta temporada -con el segundo de penalti ya lleva 26- rematando de cabeza un saque de banda. Pero necesitaban una ayuda del Céltiga, que recibía en casa al Bergantiños. Y el destino quiso que de forma paralela, en el Salvador Otero marcase el primero el equipo de Carballo.
Control y juego son dos de las premisas que exhibe el Racing desde la llegada del técnico aragonés. Sus pupilos dominaron la primera media hora de juego, generando múltiples ocasiones de peligro y casi sin ceder oportunidades al rival.
El primer susto llegó a los dos minutos de juego con un remate del capitán, que está en su mejor momento, obligando a trabajar a Santi Canedo. El faro racinguista gozó de otra peligrosa oportunidad al minuto 10, un lanzamiento de falta, su especialidad, aunque algo alejada. Chutó y el bote que tomó el balón pudo incomodar a Santi Canedo que, sin embargo, se mostró muy seguro.
El equipo ferrolano estaba bien colocado y lanzado al ataque, exhibiendo esa idea de juego de Larraz que ha llevado a los ferrolanos a solventar todas las vicisitudes de la temporada. Y es que el Racing combina a la perfección el ser uno de los equipos más goleadores, quizás el que más ocasiones crea en cada encuentro, y a la vez es el segundo menos goleado del grupo. Todo esto con la plaga por graves lesiones y echando mano muchas jornadas de los juveniles.
Empujón local
Pero el Laracha ha demostrado que es de los equipos más peligrosos del grupo, a pesar de verse obligado al descenso por el Fabril. Y en la primera ocasión de peligro que tuvo, llegó el empate. Fue Adri Castro el que tiró de picardía y sorprendió a Diego Rivas al colar el esférico por el palo corto. Los locales devolvían así las tablas al marcador por sorpresa. Y en medio de la incertidumbre pudo llegar el segundo en un saque de esquina al que no llegó Iago Novo.
El tanto aupó a los locales, les dio confianza y de nuevo pudo marcar Eimil en la recta final de la primera parte, con un lanzamiento que despejó Rivas. También gozó de una ocasión Borja Hernández, pero ambos equipos se fueron al descanso con el empate y todo por decidirse en los siguientes 45 minutos.
La segunda parte arrancó con esa incertidumbre, más descontrol y precipitación. El Racing necesitaba los tres puntos para gozar de la tranquilidad en los últimos encuentros, pero la presión local obligaba a los verdes a lanzamientos en largo. Se vieron pocas ocasiones, y las que hubo se alternaron en ambas porterías. Un lanzamiento de Kanouté que se marchó a centímetros del palo, por otro chut de Pau Bosch, por encima del travesaño un testarazo.
Cinco minutos de gloria
El Racing supo templarse, no ceder más en su campo y esperar sus oportunidad. Y llegó con un penalti de Eimil sobre Juan Antonio, al que derribó en el área, pena máxima que lanzó Pablo Rey para seguir agrandando su leyenda.
De nuevo con la tranquilidad en el cuerpo, el Racing exhibió por qué es el líder. En sus filas sobre calidad y Armental, asistido por Juan Antonio, anotó el tercero en un mano a mano con Canedo sentenciando la tarde. El trabajo estaba hecho y quedaba esperar lo que ocurría en la Illa de Arousa, donde le Bergantiños sufría de lo lindo.
En la recta final la afición aplaudió el retorno al campo de Fer Beltrán, alejado los últimos meses tras sufrir un neumotórax y la rotura de dos costillas. Larraz daba así más control y seguridad al centro del campo.
El partido se durmió en los últimos instantes mientras la grada contenía el corazón en un puño con las noticias que llegaban del Salvador Otero. El Céltiga no se dejó nada en el tintero y bombardeó la portería del Bergantiños. Gozó de hasta tres ocasiones en el tiempo añadido, pero sin fortuna. El siguiente match ball será en casa.
LARACHA - 1
Santi Canedo, Víctor, Iago Parga, Antonio, Iván Martínez (Alex Boedo min.74), Angeriz, Kanouté, Adri Castro, Iago Novo (Rosende min.80), Guedes y Iago Blanco (Manu Mosquera, min.55)
RACING - 3
Diego Rivas, Seoane, Diego Garrido, Villarejo, Quique Fornos, Pau Bosch, Borja Hernández (Moreira, min.72), Pablo Rey, Marcos Álvarez (Armental, min.61), Joselu y Juan Antonio (Fer Beltrán, min.79)
Árbitros: Manuel Casanova, asistido por José Daniel Rodicio y Avelino García, del comité ourensano. Amonestaron con amarilla a Pablo Rey min.34, Emil min.69 y Kanouté min.82
Goles: 0-1, Pablo Rey, min.19; 1-1, Adri Castro min.30; 1-2, Pablo Rey (penalti, min.64); 1-3, Armental (min.69)
Incidencias: Partido de la 36º jornada del grupo gallego de Tercera disputado en el municipal de A Laracha, al que se desplazaron unos doscientos aficionados racinguistas