La sequía empieza a hacer mella en los concellos de la Costa da Morte
CERCEDA
Las reservas en la Fervenza caen en picado y en el Xalo se suceden las restricciones
28 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.La prolongada sequía que asola la Costa da Morte empieza a hacer mella en las redes de abastecimiento de varios lugares. Y eso que, como apuntan en Meteogalicia, habrá lluvias en las próximas jornadas. Pero la realidad, y pese a las precipitaciones registradas ayer, es que ríos como el Anllóns, el Xallas o el Castro se encuentran en niveles anormalmente bajos.
Como sucede siempre que hay sequía, uno de los primeros lugares en verse afectados es la urbanización privada de Monte Xalo, entre Carral y Cerceda. Los residentes, unos 500 durante el verano y unos 250 en el inverno, sufren restricciones desde finales de mayo. El lago que abastece de agua a la traída a las viviendas se encuentra a menos de un tercio de su capacidad. Los primeros recortes llegaron hace unas cinco semanas cuando el suministro se redujo a 12 horas: desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la tarde. Pero la ausencia total de precipitaciones llevó al aumento de los recortes en el suministro. Desde el pasado domingo los residentes solo tienen agua de la traída desde las siete de la tarde hasta las once de la noche. Eso implica que muchos tiren de los pozos y los depósitos construidos en sus propiedades.
Los embalses del Xallas, sin llegar a una situación alarmante, están por debajo de los niveles habituales en esta época. La Fervenza tiene un 30 % menos de agua que el año pasado y un 10?% que la media del último decenio.
En zonas de Muxía como Prado o Morpeguite ya hay limitaciones desde el fin de semana
Monte Xalo. Es el caso más grave. Llevan con restricciones en la traída desde mayo. Primero fueron doce horas, pero desde el domingo solo tienen suministro garantizado cuatro horas al día (19.00 a 23.00 horas) y el lago que abastece al complejo residencial, integrado por 750 parcelas, se encuentra a menos de un tercio de su capacidad
Muxía. En la comarca de Fisterra, como viene siendo habitual en los últimos años, los problemas con el suministro se concentran en Muxía, donde desde el fin de semana ya se han decretado restricciones al riego o a los baldeados en algunos puntos. El depósito de la zona de Prado y la traída vecinal de Morpeguite son las que acusan mayores carencias y, como explica el alcalde, Félix Porto, no resulta sencillo buscarle una solución porque la escasez se debe a que «están secando as fontes» y no hay otras alternativas de captación.
Nantón. Hay servicio de la traída, pero la fuerza del agua ya no es la misma. Algunos manantiales de los que se abastecen las casas de la parroquia se han secado o están a punto de hacerlo debido a la prolongada sequía.
Carballo. El Anllóns va muy bajo, menos que en septiembre del 2016, pero las captaciones se mantiene sin problemas: tres millones de litros en la de Bértoa (por la noche) y otro tanto en el Bardoso (ininterrumpida) cada día. Desde el Concello recomiendan que se controle el consumo, aunque no hay restricciones ni están previstas. Las fuentes públicas no emanan agua para evitar un gasto innecesario.