
Considera que la zona es vulnerable a la caída de rocas y más con el efecto del agua desbordada de los canales eléctricos
02 mar 2016 . Actualizado a las 08:20 h.El geólogo Juan Ramón Vidal Romaní describe como durante una reciente visita al entorno del Coadoiro del Xallas, una de las denominaciones de la cascada de O Ézaro, acompañado por el presidente del club de espeleología Cetra, Marcos Vaqueiro, se dio cuenta de que «é unha zona de gran risco xeolóxico».
La pasarela de madera, que cada año utilizan decenas de miles de personas para ver este monumento natural, discurre «por cima de grandes bloques de rocha. Dende o primeiro momento decateime de que estes bloques que agora están metidos no propio canle do Xallas caeran de arriba, mais pensaba que fora hai moito tempo», relata el especialista que, sin embargo, advierte como el agua se introduce por las fisuras de estos bloques y «pódese dicir que en temporais, crecidas do río, etcétera increméntase o risco de caída».
Es más, Vidal Romaní dice que los canales que preceden a las tuberías que alimentan las centrales hidroeléctricas, al desbordarse, provocan grades deslizamientos de agua causante de los daños que sufre la pasarela y, en último término, pueden también arrastrar con ellos piedras.
«Na miña opinión deberíase restrinxir, especialmente en tempos de chuvias ou de crecidas do río o paso» por esta pasarela, señala el geólogo que aboga por construir la pasarela más alejada de la vertical de la pared o incluso por el otro lado del río, donde este tipo de riesgos son mucho menores que en su ubicación actual.