03 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
A Pontemaceira no es sólo un lugar conocido por su gran belleza natural y paisajística, o por las «enchentas» invernales. A Pontemaceira es la puerta de entrada para miles de peregrinos que realizan cada año el Camino de Fisterra, que no dudan en fotografiarse por la belleza que desprende su entorno natural de piedra y agua. El puente que muchos creen de la época romana, fue en realidad construido en el siglo XIV por petición de la Mitra Compostelana y reformado en el XVIII. Durante el medievo permitía cruzar el Tambre desde Santiago hacia las tierras del Norte. Lo forman cinco arcos de sillería y fue construido aprovechando los pilares de un puente romano anterior.