Protección Civil retira a diario calzado y montículos de piedras hechos por peregrinos
06 sep 2017 . Actualizado a las 05:00 h.El hecho de que cada vez un número mayor de peregrinos elijan Muxía como final de su Camino previo paso (o no) por Fisterra, hace que en la localidad se están dando algunos de los mismos fenómenos no deseados que llevan años sufriendo en el cabo fisterrán. Sin embargo, en Muxía, y particularmente el Concello y Protección Civil no están dispuestos a que se reproduzcan los problemas de quemas incontroladas y acumulaciones de basura o piedras en el entorno de A Ferida, la escultura de gran formato colocada a raíz del Prestige.
«Peregrinos dos que acaban aquí o Camiño deixan os zapatos e antes de que pase o que está a ocorrer noutros sitios o que facemos é estar enriba e retiralos todos os días. Non lle damos xa opción a que lle prendan lume. E facemos igual cos montonciños de pedras. Collemos e tirámolos», explica Juan Cortés Lema, Papi, uno de los veteranos de la agrupación de Protección Civil que lleva a cabo actuaciones en el entorno durante todo el verano y más ahora en estos días previos a la Barca. «Vimos todos os días pola mañá, limpamos os baños e pegámoslle un visual a todo. Se vemos que o mar está moi malo quedamos algún por aquí», señala Papi, quien considera que solo con trabajo diario se pueden solucionar este tipo de cuestiones.
Al margen de la basura propiamente dicha, que pueden suponer el calzado usado y la ropa, las acumulaciones de piedras, conocidas como milladoiros, también son rechazadas por los expertos, caso del geólogo Juan Ramón Vidal Romaní, que publicaba en estas mismas páginas en enero un artículo advirtiendo de como esta práctica en Reira (Camariñas) amenazaba por intervención humana un coído formado de manera natural a lo largo de los últimos 8.200 años.
Los vehículos llegaban ayer del santuario al pueblo
Los niveles de afluencia en estos días previos a la celebración de la romería de Nosa Señora da Virxe da Barca están resultado verdaderamente llamativos en Muxía. Todos los años ocurre lo mismo, pero lo de ayer fue verdaderamente espectacular, porque como explicaron desde Protección Civil llegó un punto en el que no encontraba ya sitios para acomodar más vehículos. Al margen del estacionamiento los dispusieron en ambos márgenes de la calzada y hubo momentos en los que la hilera llegaba hasta el pueblo.