28 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.
Hace ya cuatro años, tal día como hoy (y los siguientes) solo se hablaba de la destrucción causada por un incendio, a su vez provocado por un rayo. Y aún faltaban los efectos de la tormenta, días después. Ahora, la situación es otra bien distinta: una inversión importante, seguramente no suficiente, para uno de los símbolos de Galicia. Es una pena que el retablo siga pendiente o que la Pedra de Abalar ya no se mueva.