Dan por extinguido tres días después el incendio de Balarés, que arrasó 245 hectáreas de monte

PONTECESO

Medio Rural da por estabilizado el fuego en Brantuas-Niñóns y por controlado el que afecta a la parroquia de A Graña. Son ya 515 las hectáreas calcinadas entre los tres focos
05 ago 2025 . Actualizado a las 04:14 h.La Xunta, a través de la Consellería de Medio Rural, ha dado por extinguido el incendio que asoló la parroquia pontecesana de Cospindo, y que afectó en gran medida a Balarés y Monte Branco. A las once y cuarto de la noche de ayer, lunes, los equipos de extinción dieron por finalizadas las tareas principales de apagado y refrigeración. Finalmente, las llamas quemaron 245,38 hectáreas, de las cuales 215,38 se corresponden con monte arbolado y 30 de raso.
En relación a los otros dos grandes incendios, desde Medio Rural confirmaron que desde la noche de ayer permanece estabilizado el que afecta a las parroquias de Brantuas y Niñóns. De hecho, a última hora de la tarde de ayer, emergencias decidió cortar, de nuevo y por precaución, el vial que enlaza Brantuas con Corme, a la altura de la intersección con Monte Faro debido a la elevada temperatura del terreno y el consiguiente riesgo de que se reavivase el fuego tan pronto volviera hacer acto de presencia el viento del nordés. De hecho, ahora mismo, todo el entorno de Monte Faro es el que corre más peligro debido a que sigue habiendo rescoldos sin refrigerar y alguna que otra zona de muy difícil acceso que continúa algo activa. El fuego calcinó hasta el momento 170 hectáreas de monte.
El que sí está controlado es el que se originó en O Alto da Paia, en el lugar de Carballido, parroquia de A Graña, tras quemar cien hectáreas de monte.
En todo caso, los equipos de emergencia desplazados a Ponteceso también aseguraron a La Voz que estas tareas de control y refrigeración proseguirán durante, al menos, una semana ante el riesgo de que el viento del nordés haga acto de presencia y reactive algunos puntos donde el suelo todavía soporta una elevada temperatura. Hasta el momento, estos tres grandes focos han quemado 515 hectáreas, la mayor parte de monte arbolado.