Varios locales de Vimianzo se suman al Asalto ao Castelo ofreciendo raciones medievales por 1 euro
04 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Ya se sabe que, antes de darse a la fiesta, lo mejor es un calentamiento previo. Por eso en Vimianzo un buen número de hosteleros se han animado a medievalizar sus platos para ir metiéndose en el papel de los irmandiños que mañana repetirán asalto al castillo.
Y lo han hecho del modo que mejor saben: cocinando. Así, quien buscase ayer, día de mercado, un descanso en un bar o en un restaurante, tenía el aliciente añadido de encontrarse con tapas de las que no se ven habitualmente. Todas por 1 euro.
Los nombres son bien originales. En el Vía Rápida se podía probar un guiso bispo Alonso Fonseca II y un paspallás ao gusto de Petequeir Bernal Yáñez.El primero a base de bacalao y el segundo de pollo y los dos para repetir.
En Casa Sabina, Carmen Sendón Castiñeira, que dominio de los fogones tiene un rato largo, le ha dado al guiso de los Moscoso y al pazo da revolta. El pavo, muy sabroso, con puré de manzada y pan frito. El conejo, exquisito, con castañas y boletos.
Tapas eran, y tapas generosas, que más raciones parecieran. Quien tuviera buen saque podía hacerse la ruta completa por locales con ofertas gastronómicas no menos encomiables.
En el Celme ofrecían, para acompañar la cañita o el refresco, brochetas del conde de Altamira. En O gato negro, xamón do cabaleiro y en O Petouco, pan irmandiño.
Y la verdad es que la cosa tuvo éxito. Si habitualmente los locales tienen una afluencia de público notable, ayer hubo más.
No se sabe si los platos serán o no excesivamente medievales. Sí que están bien buenos y que los hosteleros pueden animarse, cuando quieran, a repetir jornadas. Medievales o no, que seguro que aciertan.
Y de paso sirven las tapas como recordatorio a los vecinos y visitantes de que mañana tienen una cita importante con la historia. Y con la música.
A medianoche los irmandiños saldrán de las barricadas para abalanzase sobre el castillo, símbolo del poder opresor. Habitualmente lo conquistan con cierta facilidad. En esta ocasión, bien alimentados desde el día anterior, todo apunta a que la victoria será fulgurante. Después, más fiesta.