La parroquia de Cereixo teme perder su vieja casa rectoral

Cristina Viu Gomila
cristina viu CARBALLO / LA VOZ

VIMIANZO

ANA GARCÍA

Vecinos proponen que la asociación local o el Concello lideren la recuperación

05 nov 2024 . Actualizado a las 19:33 h.

Hace ya días que se nota cierta incomodidad en la parroquia de Cereixo. Un vecino se quejaba la pasada semana del mal estado en que se encontraba la casa rectoral, que actualmente está sin tejado y proponía que se cediera a los residentes para que la recuperaran. Recordaba por la información que en su momento le facilitaron sus padres que fue adquirida por los feligreses de esa parroquia y de la de Carnés. Casi al mismo tiempo se supo que el Arzobispado estaba recibiendo propuestas de adquisición. No confirmaron el dato, pero podrían ser media docena.

A partir de ese momento la preocupación por el futuro de este edificio se multiplicó y se empezó a hablar de que la asociación de vecinos debía liderar las negociaciones para recuperar el uso público de la que fue vivienda del cura. Sin embargo, la entidad está en fase de renovación de la junta directiva. Así lo explicó el exconcejal y expresidente de Neria Xan García Pouso, que es precisamente de esa parroquia. Intervino ayer en Radio Voz Bergantiños para explicar que a consecuencia de la noticia sobre la supuesta privatización de la casas ha recibido numerosas llamadas de personas de Cereixo que residen fuera, incluso en Argentina.

Recordó que no solo los vecinos compraron la casa para el cura, sino que también arreglaron con su trabajo la plaza y la empedraron. «Conseguiuse unha subvención de cinco millóns de pesetas», dijo. Asimismo, en 1987 colaboraron en la reparación de la iglesia. «É unha cuestión de sentimento de pertenza», argumentó para explicar el interés de los nacidos o vecinos de Cereixo por este asunto.

Considera que el Concello tiene también que intervenir porque es la institución pública que representa a todos, pero también del párroco. «O pastor ten que ir diante do rebaño», señaló. Asimismo destacó que «a Igrexa somos todos», por lo que no considera necesario que cambie la propiedad.

Algunos vecinos proponían un local social, en tanto de García Pouso piensa que lo mejor sería un museo con taberna y un despacho para el párroco, «que é moi querido».