El balance, según quién

Murillo

CDLUGO

18 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

En el fútbol, como en política, cada cual interpreta el mismo resultado según su propia conveniencia. Sucede en las elecciones, donde nunca hay perdedores y todos resultan ganadores. La botella medio llena o medio vacía siempre está al orden del día. Por eso, el balance deportivo de la temporada del Lugo también está sujeto a interpretaciones. Desde aquí, ya se han efectuado y no vamos a reiterarlas. Desde el club, ya lo ha hecho el plenipotenciario director deportivo y, como siempre, el triunfalismo oficial no ha defraudado. Otros jugadores, como Aira, que no seguirá la próxima temporada, ha lamentado que su estancia en el Ángel Carro no se haya visto culminada con la participación en una fase de ascenso. Y, como coartada recurrente, siempre se recuerda el presupuesto como corsé insalvable. Pero siempre, también, existe algún ejemplo en forma de mentís. Sirva para esta temporada y sin salirnos del grupo de los lucenses, el del Palencia, con un presupuesto que ronda los 950.000 euros. Ha concluido tercero del grupo primero y en la primera eliminatoria ha sacado un prometedor empate a un gol en el Estadio de la Victoria, frente al Real Jaén. Por el contrario, y como ejemplo de talonario rentable (casi dos millones y medio de euros presupuestados y un déficit reconocido de medio millón), está el caso de la Ponferradina, cuyo triunfo en Barcelona sobre nuestro viejo conocido Sant Andreu le sitúa con pie y medio en Segunda A. El nuevo sistema de ascenso privilegia a los campeones de grupo, al poner a una eliminatoria la distancia con el salto de categoría, brindando a los perdedores una segunda oportunidad. Todo mucho más racional que el método tradicional de liguilla. Ahora que el Lugo está en plena confección de la nueva temporada, habrá que ser muy escrupuloso a la hora de renovar y contratar, dejando de lado los sentimentalismos. En época de vacas flacas, se necesita una sobredosis de agudeza.