Una goleada purificadora

Marcos Pichel LUGO / LA VOZ

CDLUGO

Rubén García comandó a un Lugo siempre muy superior al Sanse

03 ene 2012 . Actualizado a las 00:01 h.

Punto final a la racha sin ganar. Goleada purificadora para el Lugo, que por fin no encajó ningún tanto y regaló una segunda parte de enmarcar a su afición. Fue muy superior al Sanse el equipo de Setién, comandado por un Rubén García que engrandece su figura jornada tras jornada.

Lo mejor que le podía pasar ayer a los rojiblancos era ponerse por delante cuanto antes. Sentirse dominadores en el marcador y en el juego. Llevar toda la iniciativa. Incluso un partido más práctico, que después se tornaría en vistoso, con el que borrar lo sucedido en las tres últimas jornadas.

Era una tarde para solucionar los fallos detectados. Mejorar la efectividad perdida, minimizar los errores en la zaga que han costado puntos.

Pero, pese a la tranquilidad que debería haber dado el gol (golazo) de Isma a los nueve minutos, no se terminó de encontrar cómodo el equipo de Setién hasta que Rubén García se hizo el amo y señor absoluto de las decisiones en torno al balón.

Las mejores ocasiones

Con él llegaron las mejores ocasiones. Y los goles. El 1-0, gracias a su pase entre líneas hacia la entrada de Isma por el medio. Nada tenía que envidiar a los de Xavi Hernández. Dejó totalmente solo al delantero navarro, que definió a media altura, imparable. Volvería el ourensano a buscar otra conexión similar, pero Luismi no llegaría al balón.

Sí se acertaría en la segunda llegada de la reanudación. Manu galopó por la banda ofreciendo un desmarque que el mediocentro captó con el rabillo del ojo. De tal forma, le surtió un balón perfecto para que la carrera acabase con un perfecto toque a la red. Suficiente para sentenciar ante un Sanse que se había vuelto un poco revoltoso.

El Lugo volvió a tropezar una y otra vez con la misma piedra. Crea ocasiones, se acerca al área rival con facilidad, desborda por banda (aunque ayer solo por la de Manu hasta la entrada de Quero) y se planta con opciones claras de remate. Pero desaprovecha demasiadas.

Es cierto que Setién siempre dice que si sus futbolistas acertaran con todo lo que generan no estarían en el Lugo, sino en categorías superiores. También lo es que, en condiciones normales, no fallarían lo que ayer. Belencoso o Pita, por ejemplo, chutaron muy desviado balones casi a puerta vacía.

Sobre el otro problema local, el defensivo, el Sanse inquietó en balones a la carrera de sus hombres de ataque, pero no fue más que una ligera sensación, como la de una cierta imprecisión de los zagueros rojiblancos.

En cuanto el Lugo marcó el segundo gol, ejerció de dictador tiránico. Daría igual el número de acciones desperdiciadas, porque, por momentos, deleitó con su fútbol de primer toque. En tres pases se plantaba en el área. La entrada de Berodia y su asociación con Rubén acrecentaron la superioridad. De un pase del madrileño y su triangulación con Manu llegó el 3-0 de Isma. El Lugo pudo ensañarse con un Sanse roto. Pero bastaría uno más: escuadrazo de Berodia a la media vuelta.

Goles: 1-0, min 9: Isma. 2-0, min 47: Manu. 3-0, min 67: Isma. 4-0, min 87: Berodia.

Árbitro: Fernando Román, de Castilla y León. Mostró amarillas a Belfortti, por el Lugo, y a Castañera, por el Sanse.

Incidencias: Unos 2.000 espectadores en el Ángel Carro. El ciclista Ezequiel Mosquera realizó el saque de honor.

Diego Rivas, Víctor Marco, Pita (Zarandona, min 58), Iván, Manu, Rubén García, Belfortti, Isma, Belencoso (Berodia, min 63), Aitor (Quero, min 70) y Luismi

Miguel Ángel (Carrillo, min 34), Iñaki, Martín Vaquero, Vázquez, Alcalde, Portilla, Castañera, Edu Ruiz, Moreno (Cortes, min 70), Duque y Ramiro (Moncho, min 46)