Dos partidos han servido para redescubrir al Lugo. Lo que puede hacer. Qué es capaz de conseguir. Dos jornadas para disfrutar de nuevo con su mejor versión. Del carácter competitivo de la plantilla en los duelos más comprometidos. Han retomado el camino hacia la cima, da igual la categoría y el potencial de sus adversarios. Destilan confianza, y quieren mantenerla en el partido que hoy les mide al Getafe B, a las cinco en punto de la tarde, en el Ángel Carro.
Hay futbolistas rojiblancos que se acercan a toda mecha a su punto óptimo, y el equipo se beneficia. Su rendimiento convierte en un mar de dudas al entrenador, que debe decidir de nuevo a quién dejar fuera.
Sí tiene claro Setién la defensa, con el regreso de Manu a la banda zurda (y con él, el desplazamiento al eje de la zaga de Víctor Marco) y Belfortti al puesto de central tras su sanción. Las dudas, en varios puestos de ataque. Isma, Monti, Berodia o Iván González se han repartido la media punta en las últimas jornadas, y ninguno ha desentonado, al contrario.
Valor al alza
Los tres puntos tendrán de nuevo un valor al alza. La jornada presenta enfrentamientos directos entre rivales de arriba, como son el Oviedo y el Albacete. Un empate de los ex Primera, junto al triunfo rojiblanco, colocaría en una situación muy ventajosa al Lugo en su intento por asegurarse la promoción e incordiar al Castilla.
Lo que no va a cambiar, una semana más, es el fútbol ni la apuesta. Toque y velocidad. El adversario, un equipo joven y que juega sin la presión de alcanzar una meta concreta, salvo la de colocarse lo más arriba posible en la tabla, hace pensar que sobre el césped del Ángel Carro pueda verse un buen espectáculo futbolístico.
Los madrileños no podrán contar para el duelo con Javi Flores, lesionado, y con Hugo, sancionado.