Paso al frente con remontada

Marcos Pichel LUGO / LA VOZ

CDLUGO

OSCAR CELA

26 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Creyó el Lugo en sí mismo. Tu fe en sus posibilidades en un partido que se le puso muy cuesta arriba, pues el Getafe B se adelantó. Pero en la segunda parte se rehízo, fue una apisonadora que remontó y logró un triunfo que le enfila hacia la fase de ascenso. Afianza el segundo puesto y ya le saca cinco puntos al quinto clasificado. La fase de ascenso está más cerca.

Pese a todo, al Lugo le volvió a costar entrar en juego, imponer su ley. Por más que Isma, cuando aún no se había completado el primer minuto de juego, diera el primer aviso.

El Lugo presentaba su once más novedoso de la temporada, con Iago de interior zurdo, Isma en la mediapunta, y los puestos de central para Garrido y Fran Pérez. Entre las sorpresas, Berodia y Belfortti quedaban fuera de la convocatoria. Quedaba por ver su rendimiento en un duelo tan trascendental. Mucho más importante para los rojiblancos; poco les iba a los visitantes que, sin embargo, no dudaban en meter el pie para interrumpir las acciones combinativas locales.

No se conseguía detener la sangría de pérdidas en el centro del campo, una constante que ya se pagó ante el Rayo B. De tal forma que mediada la segunda parte, los jugadores se concentraban más cerca del área local que de la getafense. El Lugo tampoco podía sacar el balón tocado desde atrás.

Y claro, ante semejante panorama de impotencia ofensiva lucense, uno de los errores se iba a pagar caro. Ante una indecisión de la zaga, un atacante madrileño llegó hasta línea de fondo, centró atrás, y el lateral zurdo remachaba el 0-1. Otro día más a remolque. Toda la segunda parte para remontar.

Todos arriba

Setién dio entrada a Rubén García para tratar de ganar presencia. Si no iba a ser por juego, sí por arrojo, por osadía. Pero el Lugo no podía perder. Luismi colgó un balón y en el barullo en el área Garrido empataba por fuerza, por corazón. Quedaban 37 minutos y todo empezaba, mutado en un asedio rojiblanco.

La velocidad de Iago se tornaría fundamental. Un pase suyos tras galopada por la banda lo remacharía Belencoso a la red. El tanto de la tranquilidad, lo haría también el manchego, en posición dudosa, protestado por los madrileños. Resolvía así un partido que se había puesto muy cuesta arriba. El árbitro prolongó demasiado, y el Getafe hizo el 3-2 de penalti.