El círculo virtuoso del tridente

Murillo

CDLUGO

22 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

A todos nos sorprendió la respuesta positiva del Lugo, en su histórico debut en la reentré con la categoría de plata de nuestro fútbol. Ni un rival catalogado a priori con etiqueta de aspirante al ascenso, como el Hércules, ni la responsabilidad del evento maniataron al cuadro lucense. De ahí, insisto, en el sorpresivo nivel del Lugo del primer período, que cerró una primera parte redonda de juego y hasta puso los mimbres de un mejor resultado. El desparpajo del equipo de Setién en el desarrollo de su filosofía y sistema de juego irrenunciables, se impuso sin paliativos a un rival eclipsado. Cuando quiso reaccionar y aprovechar el bajón físico del segundo período de los locales, los hombres de Mandiá se encontraron con otra barrera infranqueable: su inferioridad numérica. Y ni siquiera la incorporación de Peña por banda izquierda, con sus subidas constantes, pasaron de un amago de pegada. Solo eso. Antes, el tridente formado por Tonetto, Pablo Álvarez y Héctor Font descompuso a la zaga alicantina, poniendo la guinda de su calidad para establecer el desequilibrio, primero, y luego los guarismos en el marcador. Pita y Seoane, sobre todo este, marcaron el territorio lucense con el dominio de la parcela central. El achique de espacios con las líneas muy juntas asfixiaron con la presión el contragolpe visitante. De ahí, la plácida primera parte de Yoel. Cuando el cansancio comenzó a pasar factura, el tridente fue el primero en acusarlo y acabó en la ducha. Al Lugo se le apagaron las luces creativas, y resistió la mayor posesión visitante con un repliegue escalonado. Fue suficiente, pero otras veces no lo será. Queda abierta esa incógnita de la mayor resistencia de sus mejores solistas, para que el concierto no se marchite prematuramente. El Gran Canaria no parece el mejor escenario para refrendar el siguiente concierto. Porque allí, la Unión Deportiva suele interpretar sus mejores melodías. El Lugo se ha topado con tres ex Primeras para sus primeras jornadas, Córdoba incluido. Casi nada.