Ahora mismo, en el seno del Lugo se debate un doble dilema. Por una parte, a veinticuatro horas de cerrarse el plazo de fichajes, nada hay descartable en ese apartado, aunque pesa como una losa la conocida política del director deportivo de asegurarse solo aquellas piezas asequibles económicamente y, además, que mejoren lo que ya hay en casa. O sea, una especie de cuadratura del círculo, que se resume en el conocido aserto del bueno, bonito y barato. ¿Cómo sucedería esto? Sobre todo, si las altas procediesen de alguna cesión asequible a la tesorería rojiblanca. No se quieren descuadrar las cuentas, dentro de esa conocida política de no gastar más de lo que se ingresa. Tampoco se quiere fichar por fichar, algo tan típico de muchos equipos, sino de reforzar aquellos puestos más débiles. Ahora mismo, se considera que un central-lateral zurdo, y un ariete podrían considerarse puestos prioritarios en la demanda. Con dos fichas libres aún, no parece nada fácil que solo en un día a falta del cierre del plazo, puedan producirse altas en el Lugo. Es más, se mira al mercado invernal como el período ideal para pescar lo que, hasta ahora, no se ha pescado. Por dos razones: un plazo amplio para estudiar el mercado con más calma y probabilidades de acierto, y la seguridad del mayor porcentaje de posibilidades económicas por tratarse de un plazo de cinco meses (la mitad de la temporada) a la hora de valorar la prima de fichaje.
El segundo dilema en el Lugo se plantea desde la propia dirección técnica, donde hay una evidente contradicción entre la valoración de las actuaciones deportivas y los propios resultados. Setién ya ha expresado, por activa y por pasiva, su disconformidad con esas actuaciones. No le han convencido y lo ha denunciado. Me parece tan honesto como necesario, aunque algunos, malacostumbrados, se escandalicen. Quiere y exige mucho más de sus hombres. Al Lugo le siguen creando demasiadas ocasiones de gol y marchita en exceso las propias. Restablecer ese equilibrio es clave. Y el Córdoba será otra difícil reválida, máxime con la baja de Pablo Álvarez.