Somos muchos los que deseamos la vuelta de la Liga. Es verdad que este fin de semana, el Lugo animó el ambiente del fútbol gallego con ese empate (1-1) en El Molinón, resultado que sumió en gran preocupación a los seguidores del Sporting, a quienes no parece necesario advertir que es muy pronto para caer en el desaliento. De todas maneras, sin caer en ese círculo de euforia que surge en torno al equipo capaz de encadenar cuatro resultados favorables seguidos (como es el caso del Lugo) tampoco es para silenciar la buena racha que, además de los puntos, fortalece la moral de un conjunto que acaba de ascender.
Un caso parecido al del Deportivo, pasando de una a otra División, si bien en el caso del equipo coruñés, su antigua experiencia ayuda para un mayor y rápido acoplamiento a la División de Honor. El fútbol se echa en falta, sobre todo en fines de semana donde el aficionado disfruta con los comentarios que animan el ambiente desde la víspera de los partidos que, antes, eran siempre los sábados.
Por cierto; hoy también hay fútbol, nada menos que partido internacional valedero para el Mundial-14, en Brasil donde, según se dice, Ángel María Villar tomará el relevo de Blatter como presidente de la FIFA. Ángel María Villar llegó el domingo a Georgia y ayer tenía previsto negociar un partido amistoso de la selección española en Osetia del Sur. El encuentro de hoy, con Georgia, no debe pasar de un simple trámite, con fácil triunfo para los de Del Bosque.